Se conocieron detalles del macabro plan para ocultar el crimen de Cristina en Córdoba
Los integrantes de la Policía de Córdoba analizan los movimientos y la escena del crimen en la casa de María Cristina Trejo, ubicada en el barrio Ameghino Sur.


La muerte de María Cristina Trejo dentro de su casa sobre la calle Uritorco al 3600 no solo reveló un hecho de violencia extrema, sino también un frío plan para destruir la escena del crimen en Córdoba. Al ingresar a la propiedad, las autoridades se toparon con un peligro inminente: todas las hornallas de la cocina estaban abiertas.

La principal hipótesis de la Fiscalía del Distrito 2, Turno 3, sostiene que los atacantes intentaron provocar un incendio o una explosión masiva. Este método buscaba eliminar rastros biológicos y huellas dactilares; además de simular un accidente doméstico que ocultara el asesinato.
Pese a la intención de los criminales de “tapar” el homicidio con fuego, el plan falló y el incendio nunca se inició. Fue precisamente el fuerte olor a gas lo que alertó a los vecinos y permitió que Bomberos y policías ingresaran al domicilio antes de que ocurriera un siniestro mayor.

“Desde el miércoles que no teníamos noticias de esta mujer”, relató Leandro, un vecino que participó del alerta inicial, en diálogo con Cadena 3. Al entrar por la fuerza tras días de silencio, los efectivos encontraron a la jubilada sin vida debajo de su cama, con signos evidentes de una agresión física previa.
Los investigadores de la División Homicidios analizan por qué se intentó destruir la vivienda con tal saña. Una de las teorías más fuertes es que Cristina reconoció a su atacante, lo que motivó la necesidad de borrar cualquier testimonio o evidencia física de manera definitiva.

Esta sospecha se refuerza al comprobar que las aberturas de la casa no habían sido violentadas. “Se cree que alguien vulneró la confianza de la mujer”, indicaron fuentes vinculadas a la causa, en diálogo con El Doce. De este modo, resaltaron el perfil solidario de la víctima, quien solía ayudar a personas en situación de calle, en base a los testimonios de los vecinos.
Además del gas abierto, los peritos detectaron manchas de sangre en la habitación donde estaba el cuerpo y en un ambiente contiguo. El cadáver de Trejo presentaba golpes severos concentrados en la nuca y el rostro, lo que confirma la violencia del ataque.
Mientras se esperan los resultados finales de la autopsia para precisar la data de muerte, la Policía busca intensamente el celular de la víctima. El dispositivo desapareció de la escena y fue utilizado por el asesino para enviar mensajes falsos y ganar tiempo mientras el gas inundaba la vivienda.

Hasta el momento, la causa no cuenta con detenidos ni imputados confirmados. La Justicia continúa analizando cámaras de seguridad de la zona oeste de la ciudad y testimonios de vecinos para reconstruir las últimas horas de la mujer que, según el barrio, era “totalmente amigable”.