Del 19 al 23 de marzo, semana de la toma de conciencia de esta lesión. Cómo trabajar en el bienestar y comenzar un nuevo proyecto de vida.


Al pensar en un traumatismo la primera imagen que aparece es la del accidente de tránsito fatal. La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que por esta causa cada año mueren más de 1,25 millón de personas.

De lo que no se habla, es de las entre 20 y 50 millones de personas que sufren traumatismos no mortales, y de la rehabilitación que posibilita que a través del trabajo en conjunto del paciente, sus familiares y los profesionales de la salud, esas vidas se recuperen.

La doctora Alicia Lischinsky dirige a un equipo de especialistas del Instituto de Neurología Cognitiva (INECO) que se encarga de esta patología desde dicho abordaje integral.

Desde su rica experiencia de trabajo y su compromiso para recuperar el bienestar de sus pacientes promueve la semana de toma de conciencia sobre el traumatismo de cráneo, que se desarrolla entre el 19 y el 23 de marzo.

El traumatismo de cráneo (TEC) es el daño cerebral que ocurre en forma súbita a causa de un golpe en la cabeza o por un elemento que la atraviese, así como también por una fuerte sacudida que hace que la cabeza y el cerebro se muevan rápida y repentinamente de adelante hacia atrás.

“El impacto que posee puede afectar todas nuestras funciones. Prestar atención, tener recuerdos, organizar nuestras tareas cotidianas, programar nuestro trabajo, las emociones que sentimos, todo esto ocurre dentro del cerebro. Entonces, cuando hay una lesión se pueden ver afectados cualquiera de estos aspectos que nos hacen humanos. Desde las funciones intelectuales superiores hasta aquellas elementales como pueden ser comer, tragar, caminar, moverse y hasta nuestra forma de sentir y de actuar”, explica la especialista.

Y agrega: “Aún cuando parezcan muy graves, en muchos casos los déficits tienen posibilidad de recuperación. No existe más el pronóstico nefasto dado en el momento del accidente, porque lo cierto es que la capacidad de recuperación del cerebro no tiene límites conocidos. Lo importante es que la persona vaya en busca de rehabilitación, una vez superada esa primera etapa aguda, y que sus familiares la acompañen y se involucren en su proceso de recuperación”.

El tratamiento interdisciplinario del traumatismo de cráneo posibilita una rehabilitación que permite rearmar esa vida que fue interrumpida abruptamente por un accidente.

Entre las causas más comunes que provocan los traumatismos de cráneo, se encuentran los accidentes de tránsito relacionados con autos, motos, bicicletas y peatones. También son frecuentes al practicar deportes como el rugby, el boxeo, el esquí, el automovilismo, e incluso en el fútbol u otros deportes con menor contacto o exigencia física. Además, los adultos mayores y los niños son propensos a sufrir este tipo de traumatismo por caídas.

Luego de un TEC es indispensable una evaluación clínica, cognitiva y conductual completa para realizar un diagnóstico específico y diseñar un programa de rehabilitación interdisciplinaria. “Insistimos en este enfoque porque dado que el traumatismo provoca múltiples problemas – cognitivos, de la conducta, motores – es necesario abordarlo de forma integral, desde múltiples disciplinas”, indica Lischinsky.

Y continúa: “Una de las claves está en la información, en no tener miedo de preguntarle al profesional todas las dudas que tengan, en conocer los recursos que existen y no darse por vencido, porque hay muchas posibilidades de rehabilitación”.

Estar atento a las señales

Cuando el traumatismo es importante por lo general hay pérdida de conciencia y el trauma va a generar que el paciente esté internado en terapia intensiva, en un estado de coma o de conciencia mínima, más allá de que responda a algunos estímulos por momentos.

Ahora bien, hay otros casos en los que hay que prestar mayor atención, ya que muchos niños, adolescentes y adultos que sufren algún golpe en la cabeza, y presentan algún síntoma de conmoción leve en accidentes domésticos o deportivos, frecuentemente regresan con rapidez a sus actividades cotidianas.

“En estos casos de traumatismos leves es necesario el seguimiento durante las primeras 48 a 72 horas. Resulta muy importante que tanto el paciente como sus familiares estén atentos a las señales: si duerme más, si por momentos se desorienta en un lugar o temporalmente (no sabe qué día es, desconoce un espacio o alguna persona), también los cambios en el humor o la conducta, si se encuentra más sensible o menos interesado, más apático”, explica la médica.

Y sigue: “Muchas veces en el primer estudio no se puede determinar la lesión y puede que se esté produciendo una hemorragia interna muy lentamente (hematomas dentro del cerebro después de un golpe que se van desarrollando a lo largo de los primeros días), es por ello que no hay que minimizar cualquier evento que ocurra, pueden ser pequeños indicios de lesiones cerebrales que requieran el adecuado tratamiento y recuperación”.

Para agendar

El martes 20 de marzo, a las 19, Fundación Ineco realizará la charla gratuita y abierta a la comunidad “Traumatismo de Cráneo (TEC) ¿Cómo continúa la vida después de un TEC?”

Las inscripciones se receptan aquí y la charla se puede seguir a través de Facebook.


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