Cuando el trabajo obliga a estar sentados mucho tiempo, se generan malas posturas que dañan la columna. Claves para evitarlo. 


El dolor de espalda es una de los principales malestares que sufren los trabajadores y su causa más común es la forma incorrecta de sentarse. Las denominadas columnas de oficina es un mal de estos tiempos y uno de los grandes padecimientos de las personas en la etapa más productiva de su vida.

El quiropráctico Marcelo Barroso Griffiths recuerda que la oficina es uno de los espacios en los que se pasa gran parte del día y donde más se daña la columna vertebral. “Realizamos varias tareas en simultáneo, la postura que adoptamos no es la correcta y permanecemos horas sentados sin levantarnos ni siquiera a buscar un vaso de agua”, advierte el profesional.

En ese sentido, el titular de Vertebralle resalta la importancia de mantener una postura correcta para evitar dolores y posibles lesiones.

“Si pasamos más de un tercio de nuestro día detrás de un escritorio o frente a una computadora, es más que seguro que hayamos sentidos las consecuencias de adoptar una mala postura sentados, o el estrés que se acumula en los hombros, espalda y piernas”, agrega.

Las causas que generan el dolor de espalda son muchas. Algunas, detalla Barroso Griffiths, son congénitas o hereditarias.

La edad, por caso, es un condicionante. El paso del tiempo deteriora la elasticidad, provocando la rigidez y fragilidad de los músculos. También el sobrepeso es un factor destructivo a nivel articular general. Además, existe un factor hereditario, como alteraciones en la estructura osea.

Sin embargo, otros motivos de esta dolencia tienen que ver por la higiene postural en el lugar de trabajo, sumado al sedentarismo, las malas posiciones y el estrés. Aunque todos estos factores se pueden corregir y evitar así sufrir dolor de espalda.

“La columna lumbar es, a modo de ilustración, la bisagra del cuerpo. Si uno no cuida las posturas, esa bisagra se puede ver sobreexigida y generar malestares”, afirma el especialista.

Claves para una correcta postura

» Hacer actividad física regular. La natación, el yoga y el stretching son los mejores ejercicios para que la rigidez que estas patologías generan no se instalen de manera permanente.

» Tener sillones y escritorios ergonómicos genera un ambiente más amigable con la postura.

» El monitor de la computadora no debe estar ni muy alto ni muy bajo. La posición correcta es a la altura de la vista.

» El antebrazo debe estar apoyado en el escritorio y no suelto.

» Evitar doblar la muñeca al usar el mouse, porque todo el peso lo soporta el cuello, lo que genera la aparición de contracturas.

» No cruzar las piernas.

» La silla debe ser ergonómica, con apoya brazos, y respaldo flexible que acompañe los movimientos del cuerpo.

» Sentarse siempre derechos.

» Las rodillas tienen que estar alineadas en altura con la cadera, o un poco por abajo.

» Cada una hora, levantarse de la silla y caminar para mejorar el retorno venoso e impedir que la tensión se acumule.

» Dormir en la posición correcta: de lado, apoyándose sobre el costado izquierdo del cuerpo.

Conductores, atentos

Los conductores también pasan mucho tiempo sentados y en muchas ocasiones no tienen en cuenta la importancia de adoptar una buena postura mientras manejan. Acomodarse correctamente en el asiento, a la altura correcta, y colocar bien las manos, son algunas de las medidas para que no sufra la espalda ni las rodillas.

La distancia entre el cuerpo y el volante debe ser la que permita maniobrar con comodidad. Pisando el embrague hasta el fondo, comprobar que la pierna izquierda quede ligeramente flexionada y no estirada.

La altura correcta del asiento es la que permite ver hasta el final del capó.

La inclinación del respaldo de la butaca condiciona la movilidad de los brazos. La correcta es un poco más de 90º, que permita tocar con las muñecas la parte superior del volante, sin despegar la espalda.

El centro del apoyacabezas debe coincidir con la parte posterior de la cabeza.

Las manos en el volante van ubicadas en la posición de las ‘10:10’ (imaginando que fuera un reloj). Los nunca deben estar tensos y tampoco hay que cruzarlos al girar.


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