Una emprendedora cordobesa fabrica muñecos de tela inspirados en personas reales. Desde hace unos años, comenzó a incluir personajes con algún tipo de discapacidad. Un juego para hablar de diversidad.  


Por Alejandra Boldo. 

Son muñecos completamente hechos de tela. Coloridos, amigables y muy suavecitos. Simpáticos, divertidos y obviamente inanimados. Pero representan a alguien, a una persona de carne y hueso, con sentimientos, cualidades y personalidad. Y en esa correlación entre lo verídico y lo fantástico, también hay figuras con algún tipo de discapacidad.

Juntos forman una familia de nueve personajes que tienen su igual en la vida real. Es el clan Vasalisa, una marca cordobesa que fabrica muñecos para valorar la diversidad.

Su creadora es Gabriela Cavallone, quien comenzó con este emprendimiento hace más de 10 años, cuando se le ocurrió recrear en una muñeca a Vasalisa, un personaje de la tradición oral que representa la intuición femenina.

Después llegó Pascual, un muñeco varón que ideó para su hijo, porque no encontraba ninguno en el mercado. Luego llegaron otros más, que tenían que ver con amigos, conocidos, con personas reales de carne y hueso.

“Todos tenían alguna característica, como anteojos o color de piel diferente. Pero los hacía de forma natural, sin pensar en hacer juguetes para la diversidad o hablar de diversidad de ante mano”, cuenta Gabriela al recibir a Día a Día en su taller.

Pero ninguno representaba la existencia de personas con algún tipo de discapacidad. Hasta que Emi, la hija de una amiga que nació con síndrome de Down, rompió el molde. “Su mamá me dijo que Vasalisa tenía que tener una muñeca Emilia. Ahí me di cuenta que el alma de este emprendimiento era hablar de diversidad”, explica.

No fue fácil

Lejos de esquivar el desafío, Gabriela lo enfrentó. Investigó mucho y buscó ayuda para poder materializar en un juguete los rasgos físicos distintivos de este trastorno. La tarea le llevó más de un año, pero finalmente Vasalisa sumó un nuevo personaje, esta vez diferente, pero tan igual, único y real como los otros.

“No sólo había que lograr los rasgos de este síndrome, sino encontrar la forma correcta de comunicar, desde dónde estábamos diciendo ‘esta es una muñeca con discapacidad intelectual'”, describe la emprendedora.

En esa búsqueda, descubrió la campaña Toy like me (un juguete como yo), que nació en Londres para reclamar la fabricación de muñecos con discapacidades. “La alegría fue enterarme que estábamos en sintonía con una necesidad latente que estaba ahí y que había que cubrir. Ahí empezamos a gestar esto”, agrega.

Rompió el molde

En alguna medida, Emilia pateó el tablero. Las dos lo hicieron, la real y el personaje. Pero la muñeca, probablemente haya sido la responsable de que las reglas del juego cambiaran y alguien, por primera vez, empezara a confeccionar en Córdoba muñecos con alguna discapacidad. Y detrás de ella llegaron más y otros tantos que están por venir.

Sobre la respuesta de la gente, Gabriela asegura que fue muy bien recibida. “Fundamentalmente por parte de la gente que tiene una persona cercana con discapacidad. Dicen que hay alguien que piensa en ellos. Pero, además, entusiasma porque se empieza a hablar de estos temas. Para hablar de diversidad hay que transitar un poco, investigar y conocer de lo que se está hablando para poder comunicar después”, subraya la creadora de Vasalisa.

Ponele nombre al nuevo personaje

Vasalisa está a punto de presentar un nuevo integrante de la familia, inspirado en un niño que tiene una discapacidad motriz, por lo que se traslada en silla de ruedas, al igual que muchas otras personas en este mundo.

Pero este personaje aún no tiene nombre. Por eso, desde la marca están convocando a todos a participar. Hay tiempo hasta el 7 de noviembre para sumarse a la campaña “Un nombre para mí”, que consiste en darle un nombre al nuevo muñeco.

Los que participen, también están ayudando a una institución educativa, hospital, fundación, ONG o asociación que trabaje con infancia y niñez, que recibirá un pack completo de estos juguetes.

Para participar, hay que buscar el banner del concurso en el Facebook o Instagram de Vasalisa.

Tendencia mundial

En Córdoba, Vasalisa es la primera empresa que está introduciendo en los juegos a la discapacidad. Aunque en otros países, la tendencia ya lleva varios años. El puntapié inicial lo dio el grupo de padres ingleses que conforma el colectivo Toy like me, que reclamaba a la industria del juguete que fabrique muñecos que representen a los 150 millones de niños con discapacidad que hay en el mundo.

El gigante Playmobil también aportó lo suyo, cuando incluyó entre sus figuras articuladas a una princesa ciega, una vaquera en sillla de ruedas y un personaje con audífonos, entre otros. En su colección Lego City, la marca insignia de los ladrillos también participa con una figura en silla de ruedas.

De qué se trata

º Vasalisa tiene nueve personajes.

º No son los únicos que formarán esta gran familia. Hay otros que se están ideando.

º Todos los muñecos vienen en cuatro versiones: pepona, títere, muñeco y chibi (un muñeco de bolsillo o apego).

º La marca, con toda la línea de productos, se vende por mayor a las jugueterías, principalmente las didácticas.

º En forma minorista, también se encuentran en locales de diseño y tiendas de ropa.

º Por la página de Facebook también se pueden adquirir.

º La firma tiene más de 50 puntos de venta en todo el país.

º El costo de los muñecos es de 500 pesos, en promedio. Hay versiones más económicas.

Juego y realidad

» El juego ofrece la ventaja de poder incorporar en la escena lúdica lo que que pasa en la realidad.

» Jugar desarrolla la imaginación y la creatividad.

» Todos los niños tiene derecho a acceder a la realidad, aunque sea diferente.

» Para los pequeños que tienen alguna discapacidad, un juguete que se asemeje a ellos les permite apoyarse y proyectarse.






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