"Yo sabía que había que aguantar", había contado sobre los momentos difíciles de su vida. ¡Mirá el video!


Finalmente este viernes cerca del mediodía se confirmó la peor noticia, la muerte de Sergio Denis, luego de un año de permanecer internado en grave estado tras la recordada caída que sufrió a mediados de marzo de 2019 durante un recital en el Teatro Mercedes Sosa, de San Miguel de Tucumán.

Miles de personas se volcaron en las redes sociales para recordar los mejores momentos del cantante y dejarle un saludo de despedida. Desde Vía Córdoba aportamos un granito de arena recordando el día en que visitó la redacción para traernos su música e historias de vida.

Era octubre de 2016, en esa fecha, Sergio Denis venía a Córdoba para presentar un disco con cinco canciones nuevas y algunas reversiones en el teatro de Ciudad de las Artes.

Así lo vivíamos en ese momento:

Parece Sergio Denis. Pero no. Es Highlander, el inmortal. El que en dos décadas pasó de rozar el cielo con las manos a terminar ardiendo en el infierno de una estrepitosa crisis financiera personal, agravada, nada menos, que por una letal pérdida de voz.

Guerrero de mil batallas, rey destronado del mundo de la canción buena onda, genio creador de uno de los himnos más coreados en las canchas de fútbol de todo el mundo, “Highlander” Denis está de vuelta.

Veinte años le tomó retomar el camino. Dos décadas en las que deambuló por fiestas, casamientos, casinos y fiestas bizarras, con la frente alta. Remontando empecinado una cuesta que por momentos parecía más y más empinada.

Hoy, Denis siente que lo está logrando. “De los 50 años que vengo luchando. Tengo 67 y recién ahora puedo decir que estoy saliendo”, afirma con una sonrisa de satisfacción, y se dice a sí mismo: “Yo sabía que había que aguantar”. 

El saludo no podía ser otro.

–¿Qué hacés Highlander?

–Jaja. Lo pensé muchas veces antes de escribir la canción (“El ángel del tren”, de su nuevo disco, “Clásicos”). Fue un momento en el que estaba sin voz y sin trabajo y viajaba todo el tiempo en tren a La Plata a tratar de conseguir un show de Cultura. Nunca lo pude conseguir. Y un día entro al vagón y un pibe me miró y me dijo ‘¿qué hacés, Higlander?’. Sentí que me estaba dando la fuerza que yo necesitaba y me largué a llorar. Entonces escribí esa canción”.

Es el principio de una charla que Vía Córdoba transmitió en vivo a través de su Facebook.

“Yo vine la última vez hace 12 años y ya no me iba bien. Entonces me dije que iba a volver el día que tuviera un éxito, y que tuviera mi voz. Creo que esta es la ocasión”.

El éxito es el nuevo disco, que tiene un par de temas que han pegado. “Argentina es lo mejor, el tema que abre el disco, gusta mucho. Es una pintura de mi amado país, que a pesar de los pesares es un país que merece ser vivido. Mis canciones siempre tiraron a eso, a la esperanza, a las ganas, a positivo, a la energía a la fortaleza de un pueblo que las ha pasado todas.

–Argentina es el mejor país del mundo… (dice el tema)

–… donde puede pasar todo en un segundo. Un loco malo inventó el corralito, pero habrá otro Premio Nobel y ganaremos el Mundial.

–Mirá que ese loco malo es Domingo Cavallo. ¿Qué te parece que podrá pensar?

–Jajaja. Es genial. Si tiene un poco de humor se va a reír… Jugué con imágenes muy nuestras. La birra, los amigos, el asado nacional.

–Mencionás a tus hijos allí.

–Sí, es que… los hijos… Son la luz de mi vida. Me acuerdo que una vez hice un recital en Mar del Plata, metí 100 mil personas. Y cuando bajé del escenario, alguien me dijo “después de esto qué?”. Y yo le contesté: “Lo que me está faltando es el abrazo de mis hijos”. Era un momento de separación, había dificultades. La fama no llena el alma, llena una parte muy importante, te conmueve, pero no reemplaza al amor. Si te falta eso no llegás a llenarte.

–¿Sentiste siempre el apoyo de la gente? ¿Qué pasó cuando tu carrera decayó?

–Nada, sólo había menos gente. Pero nunca dejé de sentir el cariño. No era fácil, lo que yo más lamentaba era que no tenía voz. Estuve 15 años sin poder cantar. Hace dos años resolví las dificultades financieras que tuve y la voz volvió como por arte de magia. Y además, lo que ocurrió con Te quiero tanto en todo el mundo.

–Un verdadero himno en las canchas de fútbol y también en las protestas callejeras.

–Estoy conmovido con lo que pasó con esa canción. Los otros días Fito Páez me contó que haciendo zapping la encontró en una hinchada de Filipinas. Me la han grabado en modo cuarteto, en cumbia.

–¿Cómo la hiciste?

–Nada, agarré la guitarra y dije “Dios”. Lo gracioso de esa canción es cuando llegamos al momento que dice “hagamos el amor con alegría”. Jajajaja. Ahora me pregunto qué carajo quise decir!!! Juro que intuí que iba a ser la frase que la gente iba a recordar. Yo todavía no sé qué quise decir…




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