Empleados y empleadas de bares, hoteles, call center y deliverys organizaron una caravana con el fin de que se los incluya en el Ingreso Familiar de Emergencia. Piden, además, que aumente el monto del mismo.


Un grupo de trabajadoras y trabajadores de bares, hoteles, call centers y aplicaciones de delivery, bicicletearon este jueves por las calles del Centro de Córdoba pidiendo por el acceso al Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) que otorga el Gobierno Nacional a través de Anses, en el marco de la cuarentena por coronavirus.

Según afirmaron en un comunicado, la base del reclamo es que el IFE pueda ser cobrado por todos los que lo necesiten y que sea de 30 mil pesos“. Hoy ese ingreso, pensado desde un principio para contrarrestar los efectos de la crisis que provocó la pandemia, alcanza a unas 8,2 millones de personas y es de 10 mil pesos.

Para realizar este reclamo, la agrupación autodenominada La Red de Trabajadores Precarizados e Informales, organizó una caravana de bicicletas y motos.

Romina, una de las ciclistas que forma parte de la asamblea de deliverys, dijo este jueves que “la situación se complica más para pagar el alquiler, incluso para comer”. Y añadió: “Quienes sufrimos las peores consecuencias de esta crisis que también es económica dijimos basta y salimos para que se escuche nuestro reclamo“.

La movilización formó parte de una convocatoria a nivel nacional, y la consigna fue acercar un petitorio al Ministerio de Trabajo de la Nación. En Córdoba, fuentes de este colectivo aseguraron que la Policía no les dejó acercarse a dependencias oficiales para entregar el escrito.




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