Encabeza la comedia Él en mi cuerpo,que este jueves 7 estrena en Córdoba. Antes, conversamos con ella.


La tarea de producir y actuar, el Instagram y su relación con el cuerpo, a sus 45 años, son los temas de los que habla Nazarena Vélez con naturalidad y sin eufemismos en esta entrevista, que aquí les ofrecemos, en la previa al estreno en Córdoba de la comedia Él en mi cuerpo, elenco que completan Belén Francese y Santiago Caamaño, bajo la dirección de Carlos Kaspar.

“Amo Córdoba, mi viejo es cordobés y yo voy desde que estaba en la panza de mi mamá. Mi viejo nació en Salsipuedes y yo me siento cordobesa”, dice sobre esta visita a Córdoba que no es la primera ni la última.

Primero, la realidad.

-¿Cómo es el trabajo de actuar y producir’ ¿Tenés que desdoblarte mucho?

-Bastante, porque soy bastante obsesiva como productora. Tal vez soy mucho más obsesiva y detallista como productora que como actriz. Arriba del escenario yo estoy muy atenta a todo lo que está pasando abajo del escenario, desde lo que pasa con las luces, lo que pasa con la gente. Estoy muy atenta, por eso trato de dejar todo perfecto hasta que empieza la función y ahí meterle todo a mi parte de actriz.

-Y termina la función y seguís trabajando porque tenés que ir a revisar los números.

-¡Exactamente! Termina la función y empieza más laburo para mí. Hago el trabajo previo, llegó dos o tres horas antes porque armo (escenario) también. Hace un par de años que estoy produciendo obras un poco más chicas, en cuanto a la cantidad de gente, porque lamentablemente hoy nos obliga la situación del país. Es muy complicado, los costos de hoteles y de todo lo que significa la producción están elevadísimos… entonces tenés que armar elencos que no superen las cuatro o cinco personas.

Luego, la ficción.

-El texto de la obra propone un juego y hay cosas que no están dichas ¿hay un peligro de que algo se revele?

-Sí, pero porque es una pareja que no se lleva bien. Justo en un eclipse de Luna, ella le dice ‘ojalá que un día te pongas en mis zapatos’. Al otro día, yo me despierto siendo él y él siendo yo.

-Ahí comienza el lío.

-Exactamente. Entonces es todo disimular.

-Y cae la amiga.

-Y Belén le hace preguntas a ella, pero yo no estoy en mi cuerpo. Y hay preguntas que yo no sé contestar. Es mucho laburo de interpretación porque por primera vez me doy cuenta de que no sé realmente cómo siente un hombre y tengo que actuar y tengo que moverme como hombre.

-Ah.

-Vos decís ‘ah’ pero ustedes tampoco saben ¿qué harías vos si mañana te indisponés?

-No sé!

-¿Viste? Son cosas que se plantean en la obra y son muy divertidas. La comedia es muy divertida y te deja este mensaje: uno nunca se pone en los zapatos del otro. Te deja un mensaje súper lindo de que nunca nos ponemos 100 por ciento en el lugar de nuestra pareja y en este caso los personajes están obligados porque la Luna hizo que eso pase.

El Instagram.

-¿Y esto de Instagram? Armaron cierto revuelo con Belén.

-¡Ja!

-Fue saludable y fresco ese desenfado en Instagram donde todos tienen que estar…

-…perfectos.

-Y ustedes salieron así.

-¡Con nuestros ortos gigantes querés decir! Ja.

-Me gustó el mensaje.

-Particularmente, yo viví mucho tiempo de mi cuerpo, juzgado y con los ojos y la mira del otro que yo quería estar perfecta, al punto que llegué a tomar anfetaminas y a caer en una enfermedad por la perfección. Son 45 años y la verdad es que tengo el culo que tengo, se lo agradezco a Cristo, a Dios, a mis padres. No corro atrás de un modelo perfecto y Belén también es como muy descontracturada, muy relajada. Me parece que también hay que dar esos mensajes de ‘dale, querete como estás, querete como sos’. Lo que no significa que no te cuides, que no hagas las cosas para estar bien, pero la verdad es que si tenés cinco kilos más o cinco centímetros más de culo, no es un problema. En otro momento de mi vida no hubiera subido una foto así pero hoy tomo el tema de la estética y del cuerpo con el cuidado que eso sólo significa, no dándole mayor relevancia ni yendo nuevamente a enfermarme.

Función: jueves 7 de noviembre, a las 21, en el Teatro La Brújula de calle Rivadavia 1.452. Las entradas anticipadas van desde los 550 pesos en Teatrolabrujula.com.ar o al fono 3515124384.




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