El concordiense, mejor mediofondista argentino de los últimos tiempos, contó como está atravesando la cuarentena en su casa dentro de San Carlos, "Aproveché para descansar el cuerpo después de diez años de entrenamiento", expresó.


El concordiense Federico Bruno, tres veces medallista en la distancia en el Campeonato Sudamericano de Atletismo y considerado el mejor mediofondista argentino de los últimos tiempos, está pasando la cuarentena junto a su familia en su casa dentro del parque San Carlos, frente al Río Uruguay. Desde allí contó en declaraciones radiales cómo se entrena, cómo es su día a día y que proyecta para el futuro.

El corredor de media y larga distancia es sin dudas el representante más destacado del deporte concordiense en el país y en el mundo; ha representado a la Argentina en instancias de Sudamericanos, Panamericanos, Juegos Olimpicos Rio 2016, mundiales, y hoy es la máxima figura de la Maratón Internacional de Reyes Ciudad de Concordia, la cual ganó cinco veces.

“Estoy muy tranquilo. Respetando la cuarentena. Aproveché para descansar el cuerpo después de diez años de entrenamiento. Hice un poco de ejercicios de fuerza y ahora que se puede troto cuarenta minutos en San Carlos. Todo muy suave. Pero con muchas ganas”, contó Bruno a Matrix Continental.

Federico Bruno

Los inicios

Bruno recuerda y cuenta que nació en calle Ituzaingó y A del Valle, en el barrio 9 de Julio. “Así que nos criamos en la Plaza España”, considerada la cuna de la Maratón de Reyes. “Ese fue mi primer centro de entrenamientos. Eramos un grupo de corredores que nos juntabamos en la plaza. Ahí ya me daba cuenta que otros arrancaban más rapido pero luego los iba pasando. Sostenía mi ritmo hasta el final y empecé a ganar carreras”, reflexiona el ganador de los 1500 metros en los Juegos Sudamericanos de 2014.

En cuanto a los entrenadores que lo han acompañado desde el inicio de su carrera, cuenta: “Arranqué entrenando con Rubén Anoni, seguí un tiempito con «El Colo» Magallanez, luego con Jorge Veron, también con Alcidez Almirón, y hoy mi entrenador es el español «Pepe» Mareca”.

Corría la Maratón de Reyes infantil de mañana y de tarde con el grupo veíamos los 10 K de los adultos y la mirábamos asombrados. Quería un día ser un gran protagonista. Quería eso para mi futuro. Mi ídolo era Gustavo Comba. También estaba Junior Da Silva. Revoleabamos las remeras gritando por él. Mi papá tambien corría, así que siempre estuve ligado. Lo que es la vida no, a los dieciocho estaba corriendo mi primer 10 K y a la par de esos fenómenos, salí tercero. Mi tiempo fue de 30´ 17″. Ganó Comba con 30´ 00″. En la costanera entramos todos juntos. Yo me quería mostrar. Que me vean”, recuerda el tres veces medallista de distancia en el Campeonato Sudamericano de Atletismo.

Hoy Bruno, de 27 años, disfruta de la tranquilidad de su hogar en el inmejorable paisaje de San Carlos, junto a sus hijas y su mujer; “Cuando estoy tres meses afuera y vuelvo a ver el parque digo… Uf, por fin estoy en casa”, dice.

“Mi lugar. En Concordia y con mi gente”, reconoce el joven y agrega que “En competición debo estar en el exterior. Pero en preparación voy donde más resultados me de. Hoy San Carlos es mi lugar de concentración. No me importa mucho la mejor pista, el mejor gimnasio y los mejores hoteles si eso no me llevarán a cumplir mis objetivos. Soñé con irme a vivir a Kenia, en una casa de adobe de dos por dos y dedicarme todo el tiempo a entrenar con los más rapidos del mundo”.​

Sobre el futuro

En un mundial o juego olímpico gana el más fuerte mentalmente. El que plantea mejor la carrera. La fuerza más grande es la fuerza mental. El que más aguanta y el que más lo quiere, es el que más lo logra. Yo siempre quiero ganar. O mejorar mis marcas. Si vengo cansado pienso que el otro debe venir más agotado todavía. Si se queda, me agrando. Le chupo la energía y me pongo en modo positivo, el ego se levanta, y empiezo a planear el sobrepaso”, cuenta.

Bruno expresa además: “Tengo 27 años recién cumplidos. Hoy hay campeones de treinta y tres, treinta y cuatro. Hasta los 37 podés llegar a un mundial. Tengo para diez años más. Pero es mejor irme a competir cerca de un centro de alto rendimiento y contagiarme de un ambiente más competitivo. Hablar, pensar, y sentir el atletismo de élite. Acá es más dificil. Podés, pero tenés que ser un monstruo”.

“Quiero ganar un panamericano, un sudamericano, o un juego olímpico. Espero lo mejor para lo que se viene. Voy a prepararme a fondo acá que me gusta, aparte tengo a mis hijas, mi mujer, y toda mi familia. Pero en época de competencias me iré al exterior. Siempre quiero volver a Concordia, a San Carlos, y a la Pista de Atletismo. Es el rincón del planeta donde más feliz soy“, reconoce el joven atleta concordiense.




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