El truco de la manteca: la receta infalible para hacer scones de queso súper suaves
Un secreto sencillo de pastelería para lograr una textura bien hojaldrada, liviana y tierna en los scones caseros. Ideales para comer calientes y compartir en la merienda.
Cómo hacer los mejores scones de queso caseros.(Captura)
Lograr que los scones queden hojaldrados, bien altos y esponjosos sin que la masa quede pesada suele ser un desafío en la cocina. Para resolver este clásico dilema, la reconocida pastelera Estefi Colombo (@esteficolombo en Instagram) reveló el secretodefinitivo para preparar scones de queso y ciboulette: rallar la manteca previamente congelada.
Este procedimiento permite formar un arenado frío en segundos y evitar el amasadado excesivo que desarrolla gluten. Además, al aplicar una técnica rápida de pliegues superpuestos antes de llevar al horno, la masa genera capas livianas con un efecto nube e intenso sabor a queso.
Así quedan los scones por dentro.(Captura)
Qué ingredientes se necesitan para hacer los scones de queso
420 g de harina 0000
170 g de manteca (previamente congelada)
80 g de queso gouda
80 g de queso pategrás o emmental
80 g de queso parmesano
30 g de ciboulette (o cebolla de verdeo picada)
270 g de leche fría
1 cda. de jugo de limón exprimido
1 cda. de azúcar
1 cda. de polvo para hornear
1 cdita. de bicarbonato de sodio
1 cda. de sal
C/N de pimienta negra
Ralladura de 1 limón
Esta receta es muy fácil de hacer en casa.(Captura)
Paso a paso para hacer los scones de queso caseros
Cortar la leche: En un recipiente, mezclar la leche fría con la cucharada de jugo de limón exprimido. Dejar reposar unos minutos sin remover para generar una especie de buttermilk o leche cortada casera.
Mezclar los secos: En un bowl amplio, colocar la harina 0000, el azúcar, la sal, el polvo para hornear, el bicarbonato de sodio, la pimienta negra, la ralladura de limón y el ciboulette picado bien fino. Integrar todo.
Incorporar la manteca rallada: Retirar la manteca del freezer y rallarla rápidamente con la parte gruesa del rallador directo sobre el bowl con los ingredientes secos. Integrar con la yema de los dedos de forma veloz hasta formar un arenado, evitando transmitirle calor con las manos.
Sumar los quesos y el líquido: Agregar los quesos rallados (idealmente también fríos). Verter la leche cortada reservando dos cucharadas para pincelar al final. Unir los ingredientes con una espátula o las manos sin amasar, solo juntando la preparación.
Realizar los pliegues: Estirar ligeramente la masa con las manos, cortarla por la mitad y superponer una parte sobre la otra. Volver a aplastar y repetir este mismo proceso de corte y superposición unas 5 veces para formar las capas de hojaldre (sin agregar harina extra).
Cortar y hornear: Estirar la masa dejando un grosor alto. Cortar en porciones cuadradas o irregulares y acomodar sobre una placa. Pincelar la superficie con las dos cucharadas de leche cortada que se reservaron y espolvorear un poco de queso parmesano extra. Llevar a horno precalentado a 190 °C durante 15 minutos aproximadamente, hasta que estén dorados y bien inflados. Servir tibios.
EL TRUCO DE LA MANTECA: LA RECETA FÁCIL PARA HACER SCONES DE QUESO Y CIBOULETTE 🧀✨
Una técnica de pastelería para lograr masas supersuaves, hojaldradas y con efecto nube.