Rosquitas caseras para la merienda: el paso a paso para que salgan iguales a las de panadería

Esta es la manera definitiva para preparar unas rosquitas de azúcar increíbles, esponjosas y con ese toque dorado exacto que las hace parecer sacadas de una panadería profesional.

Rosquitas caseras para la merienda: el paso a paso para que salgan iguales a las de panadería
Rosquitas caseras para la merienda: el paso a paso para que salgan iguales a las de panadería (Canva)
19 de mayo de 2026, 17:01

A diferencia de otras masas fritas que pueden quedar pesadas o secas, el secreto de esta preparación de rosquitas dulces compartida por @florschvabaner en TikTok reside en la incorporación de un ingrediente clave: la miel. Este componente no solo ayuda a activar la levadura de forma más eficiente, sino que aporta una humedad residual que mantiene las rosquitas tiernas por mucho más tiempo. Además, el perfume que le otorgan la ralladura de limón y la esencia de vainilla evoca inmediatamente a los sabores de la infancia.

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La receta es muy rendidora, ideal para compartir en familia durante la merienda, ya que con las cantidades indicadas se obtiene una docena y media de rosquitas. El proceso es sumamente sencillo, no requiere moldes ni cortantes profesionales, se resuelve con elementos básicos que todos tenemos en la cocina, y se destaca por un método de fritura cuidado para evitar que salgan grasosas.

Ideales para acompañar la merienda.
Ideales para acompañar la merienda. (Captura)

Ingredientes para una tanda familiar

Para poner las manos en la masa y preparar estas rosquitas, vas a necesitar los siguientes ingredientes:

  • 500 g de harina 0000
  • 100 g de azúcar
  • 1 huevo
  • 5 g de levadura seca
  • 10 g de miel
  • 220 ml de leche tibia
  • 50 g de manteca pomada (a temperatura ambiente)
  • Una pizca de sal
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • Ralladura de 1 limón
  • Azúcar (cantidad necesaria para rebozar).
  • Aceite neutro para freír (girasol o maíz).
No se necesitan grandes elementos.
No se necesitan grandes elementos. (Captura)
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Paso a paso: cómo lograr la masa perfecta

La paciencia con los tiempos de leudado es el factor determinante para que las rosquitas queden súper aireadas:

  • El fermento previo: En un recipiente grande colocar la harina y hacer un hueco en el centro. Allí, incorporar la levadura seca, una cucharada del total de la leche tibia y los 10 g de miel. Revolver suavemente ese centro y dejar descansar por 10 minutos para que espume.
  • Unión de ingredientes: Pasado ese tiempo, agregar en el centro el azúcar, el huevo, la esencia de vainilla, la ralladura de limón y el resto de la leche tibia. Colocar la pizca de sal por el borde exterior (sobre la harina, evitando el contacto directo con la levadura). Unir todo hasta formar un bollo y recién ahí incorporar la manteca pomada.
  • Amasado y primer levado: Amasar enérgicamente durante 10 minutos en la mesada hasta obtener una textura suave y elástica. Colocar el bollo en un bowl, tapar y dejar reposar por media hora en un lugar cálido o hasta que duplique su volumen.
  • Corte artesanal: Estirar la masa con palote hasta alcanzar medio centímetro de espesor. Para cortar las rosquitas sin cortantes especiales, se utiliza un vaso común de 8,5 cm de diámetro para la forma exterior y una tapita de botella de 2 cm de diámetro para retirar el centro.
  • Segundo levado y cocción: Dejar reposar las rosquitas ya cortadas sobre la mesada durante 20 minutos más. Calentar abundante aceite en una olla (lo ideal es mantenerlo a 170 °C, es decir, un fuego medio que no arrebate la masa). Freír hasta que ambos lados estén dorados.