El fenómeno de El Niño ya está instalado y comienza a ganar fuerza de cara a los próximos meses, una situación que podría tener consecuencias sobre las condiciones meteorológicas de Córdoba y particularmente del Valle de Punilla durante la primavera y el verano.
El Servicio Meteorológico Nacional confirmó en su actualización de agosto que las condiciones del océano y la atmósfera son consistentes con una fase cálida de El Niño, con una probabilidad cercana al 100% de que continúe durante el trimestre agosto, septiembre y octubre.
Las perspectivas internacionales van incluso más allá. El Centro de Predicción Climática de Estados Unidos (NOAA) señaló el 13 de agosto que El Niño continúa fortaleciéndose y estimó una probabilidad superior al 90% de que alcance una intensidad muy fuerte durante los próximos meses.
¿Qué puede pasar en Punilla?
En Córdoba, los especialistas advierten que la influencia del fenómeno puede traducirse progresivamente en mayor disponibilidad de humedad, períodos con abundante nubosidad y una mayor frecuencia de situaciones favorables para lluvias y tormentas, especialmente a medida que avance la primavera y comience el verano.
Para una región serrana como Punilla, esta situación adquiere particular importancia. Las lluvias intensas sobre las cuencas altas pueden provocar rápidos aumentos en el caudal de ríos y arroyos, además de generar crecientes serranas aun cuando en las zonas urbanas no se hayan registrado precipitaciones importantes.
Localidades atravesadas por cursos de agua y áreas próximas al lago San Roque suelen seguir con especial atención este tipo de episodios durante la temporada de tormentas, fundamentalmente cuando las precipitaciones se concentran en períodos cortos sobre las sierras.
Sin embargo, la presencia de El Niño no significa que vaya a llover todos los días ni permite anticipar una tormenta determinada. Se trata de una tendencia climática de gran escala que modifica las probabilidades durante períodos prolongados, mientras que cada episodio depende además de las condiciones atmosféricas presentes en ese momento.
Para el trimestre agosto-septiembre-octubre, el pronóstico climático del SMN mantiene para Córdoba una tendencia general de precipitaciones dentro de valores normales en buena parte del territorio. La señal asociada a El Niño podría hacerse más evidente posteriormente, cuando comience la temporada habitualmente más lluviosa de las sierras.
De esta manera, la primavera y el verano serán los períodos a seguir con mayor atención en Punilla, en un escenario en el que El Niño continuará fortaleciéndose y podría favorecer una temporada con mayor presencia de humedad y episodios de precipitaciones importantes.