Tristeza en Córdoba: murió un histórico periodista y locutor
El ambiente de la radio y la cultura está de luto por la muerte del comunicador a sus 92 años. Lo que se sabe.


La radiofonía y la cultura de la provincia de Córdoba están de luto por el fallecimiento de Kuroki Murúa, a sus 92 años. El deceso del destacado periodista, locutor y crítico de jazz se produjo este jueves 27 de agosto, generando un hondo pesar en los medios de comunicación locales, donde construyó una trayectoria de más de medio siglo de labor ininterrumpida.

Nacido en la ciudad entrerriana de Gualeguaychú en 1934, Murúa se radicó en la ciudad de Córdoba a fines de la década de 1950. Su objetivo inicial era estudiar en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), institución con la que mantendría un lazo de por vida.
Rápidamente se integró al circuito cultural local y en la década de 1960 comenzó su participación activa en el movimiento de cineclubes. De esta manera, formó parte de los espacios Prisma y 1918, consolidando su perfil como divulgador.
Su trayectoria profesional estuvo fuertemente ligada a los Servicios de Radio y Televisión (SRT) de la universidad pública. En Radio Universidad (AM 580) lideró por décadas el emblemático ciclo “Jazz en la Universidad”.

Mediante esta histórica propuesta radial, Murúa acercó el género musical a miles de oyentes cordobeses. El programa se convirtió en una referencia absoluta e ineludible para la radiodifusión de la provincia.
“Le doy gracias por cada crónica, cada recomendación, por las eternas horas de discusión en los pasillos de la radio”, había manifestado uno de sus compañeros al despedirlo. Su clásica frase “escuchá esto, pibe” resumía su generosidad para compartir descubrimientos.
Años más tarde, el periodista expandió su pasión por la divulgación cultural en la pantalla de Canal 10. Allí condujo “Encuentros”, un recordado espacio televisivo centrado en entrevistas profundas y el debate de ideas.

Sus allegados recuerdan que su labor no buscaba el mero entretenimiento, sino fomentar preguntas y reflexiones. Asimismo, plasmó su visión de la Córdoba de la segunda mitad del siglo XX en papel.
Junto al escritor Marcelo Casarín, publicó el libro de bionarración “No te olvides que es mi vida”. En esta obra repasó su historia personal y la de la escena cultural que ayudó a forjar.

La comunidad cordobesa lo despidió con mensajes de afecto que destacan que “amó su música hasta el último acorde”. El periodismo local pierde así a uno de sus divulgadores más apasionados y provocadores.