En el jardín de su casa, Tito luce orgulloso su obra maestra: una mini torre Eiffel de 4,20 m. de alto, realizada con 90 m. de caño galvanizado, 5 kg. de alambre trenzado y 1740 tornillos.

“La inicié cuando cumplí los 90 años, y tarde 2 años y 4 meses, puesto que el medio tuve que atender a mi esposa que sufrió una operación y yo debía cuidarla” cuenta el hombre en el canal de Youtube “Viajar con el Viejo”.

Entre medio de los 180 kg. que pesa el monumento, mueve la cola “Copito”, un perro caniche que acompaña los días de Tito. En el frente de la torre, al igual que cuando alguien se tatúa en el cuerpo lo que no quiere olvidar jamás, se puede leer “Poro, Tito”. “Poro”, explica, fue su gran amor; su esposa que ya no está y a la que quiere homenajear con este sencillo y grandioso acto.

El homenaje de Tito a su esposa.

“Con esto quise dar un mensaje para la gente mayor: que no se entreguen, que todo se puede hacer. A los 90 años construir una torre con trabajo manual es una cosa difícil, pero no imposible”.

Victorio Gerardo Cornaglia, conocido como Tito, dice que la obra es de todos y que cualquiera que guste puede pasar por su casa en Sayago 74 y sacarse fotos, o simplemente admirar el trabajo de este hombre que a sus 90 y tantos demuestra que para cumplir metas no hay edad.