Es muy fácil perderse en la cantidad de números involucrados en los programas de Evaluación Genética. El criador debe estar muy atento a lo que presenta cada uno de los programas, después de todo, hay diferencias en los resultados de uno a otro.

Estas diferencias de resultados se deben básicamente al número de características evaluadas y al número de animales que integran la base de datos del programa en cuestión.

Es imposible hacer la vista gorda a la evaluación genética como herramienta de selección, pero ésta debería ser usada en un análisis en combo de variables morfológicas e historias de producción para poder ingresar nuestras decisiones en una etapa superadora dentro del proyecto de selección. Claro está que se debe sumar la observación fenotípica para sumar información que determine que ese es nuestro reproductor que queremos ingresar a nuestro rodeo.

Si tuviera que mirar solo sus números, puede ser el animal ideal, y si solo lo elegimos por lo que vemos también podría serlo, por lo cual queda en claro que ambas deben forma parte de un modelo de sumatoria para aprobar o descartar al reproductor que estamos analizando como próxima adquisición.

Para usar estas herramientas, todo debe ser visto a la par constituyendo una evaluación final determinante. Aquí la planificación debe ser incluida analizando qué se necesita corregir y / o ajustar en su población reproductora para buscar los mejoradores requeridos que se adapten a su proyecto aportando las variables más requeridas.

Terneros genéticamente controlados para un mejor rinde al momento de la venta

La evaluación genética es una matemática que debe darnos indicadores fieles y certeros, por ello hay tener en claro la vinculación del reproductor con la población de referencia en base a la cual se hizo el análisis de las principales características y por supuesto  sin dejar de pensar en aumentar la rentabilidad del negocio, cuidando de no perder el tiempo, con todo lo que significa hacerlo  en el proceso reproductivo de los bovinos, para lo cual no hay que llegar al dolor de bolsillo si no a la evolución global de su rodeo.

Y si en vez de usuario se trata de un vendedor de genética hay que pensar que es lo que requiere mi cliente para que se le pueda cumplir con mi oferta de reproductores, que solo se plasma cuando el adquirente nos vuelve a comprar año tras año.

Estamos cerrando la campaña de ventas de los reproductores y se nota una demanda sostenida sin olvidar que todo lo que incorporamos a nuestro rodeo recién muestra su efectiva producción casi dos años después de cuando nuestra compra fue realizada.