El Parque de la Memoria reabrió sus puertas al público, los fines de semana, entre las 11 a 18. En este espacio ubicado en la Costanera Norte, al lado de Ciudad Universitaria (Av. Costanera Rafael Obligado 6745), durante una primera etapa, se podrá disfrutar del espacio verde y el Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado, mientras que permanecerá cerrada la Sala PAyS, donde se realizan exposiciones artísticas y funciona la Base de Datos del Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado, a la que se puede acceder online en http://basededatos.parquedelamemoria.org.ar/.

Parque de la Memoria: un recorrido por la historia oscura de un país entre el verde y el arteJuan Manuel Laurens. | Prensa GCBA

Tras haber estado sin acceso al público desde marzo por la pandemia, la reapertura se da con el cumplimiento de un protocolo sanitario que contempla, entre otras cosas, el uso obligatorio del tapabocas y mantener la distancia personal de dos metros como mínimo y grupos de menos de 10 personas.

Durante los casi ocho meses de cierre, se lanzó la nueva web www.parquedelamemoria.org.ar con la iniciativa #ElParqueDesdeCasa, donde a través de la plataforma digital y las redes sociales se buscó mantener los espacios de reflexión por medio de videos, podcasts y artículos relacionados con arte, memoria, educación y derechos humanos que seguirán estando disponibles. El sitio cuenta con numerosos recursos educativos diseñados especialmente para acompañar a los y las docentes de manera virtual.

Parque de la Memoria: un recorrido por la historia oscura de un país entre el verde y el arteJuan Manuel Laurens. | Prensa GCBA

Se está trabajando en los protocolos para poder abrir en diciembre la Sala de exposiciones e inaugurar la muestra ’'IDENTIDAD’', realizada en conjunto con Abuelas de Plaza de Mayo que iba a inaugurarse días previos al comienzo del ASPO. También se planean actividades al aire libre con protocolos.

Un espacio de reflexión

El Parque de la Memoria y Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado es un espacio público de catorce hectáreas de extensión, ubicado en la franja costera del Río de la Plata de la Ciudad de Buenos Aires, donde se conjuga arte, respeto, educación y, fundamentalmente, memoria. Se erige como un lugar de reflexión destinado a homenajear a las víctimas del terrorismo de Estado en la Ciudad a través de un monumento donde están inscriptos los nombres de los desaparecidos y asesinados por el accionar represivo estatal.

Parque de la Memoria: un recorrido por la historia oscura de un país entre el verde y el arteJuan Manuel Laurens. | Prensa GCBA

La idea nació de inquietudes de distintos organismos de derechos humanos, a fines de 1997. Fue una iniciativa puntual de homenajear a los desaparecidos del Colegio Nacional Buenos Aires.

El monumento comienza con las represiones que sufrieron los levantamientos populares de distintas ciudades del país en 1969 (como el “cordobazo” o el “rosariazo”), e incluye diversos acontecimientos represivos que ocurrieron en los años previos al inicio de la última dictadura militar.

Está compuesto por cuatro estelas de hormigón que contienen treinta mil placas de pórfido patagónico. Los nombres se encuentran ubicados cronológicamente, por año de desaparición y/o asesinato, y por orden alfabético; además, se indica la edad de las víctimas y se señalan los casos de mujeres embarazadas.

En ese recorrido aparecen historias que marcan profundamente. Como esos ochos nombres de 1969, entre los 15 y los 49 años, a quienes oficialmente se podría definir como los primeros desaparecidos del país. O incluso los últimos doce, de 1983, ya casi en tiempos de Democracia.

“Cuando se originó la idea de llevar a cabo el monumento, uno de los requisitos que pedían los organismos es que estuviera ubicado en las cercanías del Río de la Plata, principalmente por los vuelos de la muerte. Es una de las grandes diferencias de este sitio de memoria que no funciona donde funcionó un centro clandestino de detención”, cuenta Tomás Tercero, quien fuera miembro durante casi 12 años del Parque, en el área de relaciones institucionales.

Historias hay miles. Emotivas y sorprendentes. Por ejemplo, esa madre o abuela que cumplió el deseo de arrojar al río las cenizas de su ser querido, de espaldas a la obra ’'Reconstrucción del retrato de Pablo Míguez’', que habita aguas adentro.

La última escultura fue inaugurada en junio del año pasado y su nombre es “Huaca”. Así se denomina en las culturas andinas al lugar donde se realiza el intercambio simbólico entre la vida y la muerte. “Es una especie de espacio sagrado”, cuenta la Coordinadora artística del Parque de la Memoria, Florencia Battiti, y explica que “es bastante particular porque no es una escultura vertical, no tiene la monumentalidad, es una escultura plana”.

Las 10 esculturas:

* Reconstrucción del retrato de Pablo Miguez, de Claudia Fontes.

Parque de la Memoria: un recorrido por la historia oscura de un país entre el verde y el arteJuan Manuel Laurens. | Prensa GCBA

* Victoria, de William Tucker.

Parque de la Memoria: un recorrido por la historia oscura de un país entre el verde y el arteJuan Manuel Laurens. | Prensa GCBA

* Monumento al escape, de Dennis Oppenheim.

Parque de la Memoria: un recorrido por la historia oscura de un país entre el verde y el arteJuan Manuel Laurens. | Prensa GCBA

* Torres de la Memoria, de Norberto Gómez.

Parque de la Memoria: un recorrido por la historia oscura de un país entre el verde y el arteJuan Manuel Laurens. | Prensa GCBA

* Pensar es un hecho revolucionario, de Marie Orensanz.

Parque de la Memoria: un recorrido por la historia oscura de un país entre el verde y el arteJuan Manuel Laurens. | Prensa GCBA

* 30.000, de Nicolás Guagnini.

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* A los Derechos Humanos, de León Ferrari.

* Sin título, de Roberto Aizenberg.

* Carteles de la memoria, de Grupo de Arte Callejero.

Parque de la Memoria: un recorrido por la historia oscura de un país entre el verde y el arteJuan Manuel Laurens. | Prensa GCBA

* Huaca, de Germán Botero.