"Flexibilizar la cuarentena no es una buena solución porque el virus está circulando en todos los barrios porteños", aseguró Felipe Miguel.


El jefe de Gabinete de la Ciudad de Buenos Aires, Felipe Miguel, aseguró este jueves que la curva de contagios de coronavirus se podría prolongar “de seis a diez semanas”, aunque advirtió que ese período de tiempo “no guarda relación directa ni con la extensión ni con las características de la cuarentena”.

El funcionario porteño hizo esta aclaración luego de que, en diálogo con una radio porteña, manifestara que las proyecciones que maneja el Gobierno de la Ciudad respecto de la evolución de la pandemia indicaran que se “pueden requerir de un aislamiento de entre seis y diez semanas”.

El período de seis a diez semanas se refiere a la curva de casos de contagio. Dicha curva no guarda relación directa ni con la extensión ni con las características de la cuarentena, que la define periódicamente el Gobierno nacional”, dijo, horas después, Miguel a través de un comunicado.

Felipe Miguel, Jefe de Gabinete de la Ciudad de Buenos Aires

En cuanto al refuerzo del sistema de salud local, el jefe de Gabinete porteño resaltó el incremento de personal de salud, de equipamiento como respiradores y otros aparatos, camas de terapia intensiva, habitaciones de hoteles y camas de internación general.

Asimismo, se refirió a la suba de casos en la Ciudad de Buenos Aires y dijo que se quintuplicaron. “Los casos de contagio están aumentando a un promedio actual de 400 por día, lo que el sistema de salud puede sostener y atender como corresponde, además de que estamos preparados para más, pero hace 15 días eran un promedio de 80 casos diarios, se multiplicaron por cinco”, aclaró.

Remarcó que “lo que no podemos hacer es detener el virus, pero sí podemos, desde lo individual, cumplir con las medidas y recomendaciones para reducir el ritmo del incremento de los casos de contagio y desde el Estado reforzar el sistema de salud“.

Respecto a si se es posible “flexibilizar” el aislamiento por zonas en la Ciudad de Buenos Aires, confirmó que “no es una buena solución porque el virus está circulando en todos los barrios porteños”.

A su vez, resaltó el trabajo que lleva adelante el gobierno porteño para atender la situación de los barrios populares donde el incremento de casos se acrecentó las últimas semanas.

“En los barrios populares activamos el operativo Detectar (para detectar posibles contagios por cercanía o descartar otros), de desinfección con postas febriles (para medir la temperatura a todos los que sale y entran) y las cámaras térmicas, que estarán a partir de mañana”, indicó el jefe de Gabinete, además de recordar “el mayor centro de aislamiento con 790 camas”, que dispusieron ayer en el complejo de Costa Salguero.




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