A tres días de las PASO, el precandidato a concejal de Dar el Paso, Jorge Ferrarello, se sumó a la iniciativa de Vía Azul y respondió las 7 preguntas del test electoral que fue enviado a todos los candidatos.

¿Por qué quiere ser concejal?

Porque durante mucho tiempo los integrantes del espacio venimos aportando desde las organizaciones que integramos y desde lo individual a resolver desde lo privado las necesidades que el Estado no podía cubrir o carecía de las herramientas o conocimientos para hacerlo. En los últimos meses, la pandemia dejó mucho más expuesto esto en todas las categorías de la vida comunitaria. Llegó entonces la hora de asumir el rol que nos corresponde, especialmente en la toma de decisiones que afectan nuestra realidad, nuestro futuro, el de nuestros hijos. Podemos desligar responsabilidades, mirar para otro lado o involucrarnos y decidí involucrarme.  Para no dejar justamente ese futuro en las manos de quienes hasta ahora no supieron dar respuesta a las problemáticas de los azuleños.

¿Cuál es el primer proyecto que va a presentar si obtiene una banca?

Tenemos varios proyectos ya formulados desde el espacio en diferentes categorías vinculadas al desarrollo y se trata de trabajar sobre todos ellos porque son fundamentales en el tema que abarcan. Por ejemplo el de Creación de los Centros de Desarrollo Infantil Comunitarios; la Nueva Ordenanza de Habilitación de Comercios e Industrias; la Creación del Consejo Económico, Social y Cultural de Cacharí y Chillar (CESOC); la Nueva Ordenanza sobre Planificación y Desarrollo Urbano-Rural de Azul; el Programa Municipal de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos El desarrollo del Partido es un concepto que implica integralidad y no temporalidad.

¿Cómo fue hacer campaña en pandemia?

Requirió las mismas complejidades, los mismos protocolos y el mismo aprender que el resto de actividades de la vida comunitaria. La pandemia como contexto profundizó problemáticas sociales e institucionales que quedaron evidenciadas en reuniones, encuentros y recorridas.

Del 1 al 10, ¿cómo evalúa la gestión del Concejo Deliberante?

Si hay que hacer un promedio, sería un cinco. A partir del bloque oficialista, el Concejo Deliberante funciona como apéndice del Ejecutivo. Salvo honrosas excepciones, los debates se han banalizado y no se analizan los proyectos que pueden cambiar nuestra calidad de vida o aportar al crecimiento o a la mejora de determinadas condiciones. De hecho los vecinos parecen haber perdido todo interés en lo que allí pasa, tal es la lejanía entre el legislativo y la comunidad.

¿Puede destacar algo positivo de algún candidato o candidata que no esté en su espacio?

Todo candidato del sector que sea, que deja de lado un lugar de confort y decide involucrarse y actuar, a pesar de las críticas, del no te metás y las malas miradas que esto provoca, es un ejemplo positivo de que aún podemos cambiar las cosas.

¿Siente que fue una campaña limpia?

Fue una campaña que se caracterizó por una desigualdad absoluta frente a un oficialismo que hizo un uso indiscriminado de los recursos municipales para hacer campaña, incluso en el mismo plazo que la ley establece de veda para las acciones de gobierno que pudieran influir en el voto de la ciudadanía.

¿Cuál es el mayor desafío que tiene el partido de Azul?

Desarrollarse y crecer a partir de la planificación, de la estrategia, de escuchar a los que saben, de construir consensos y de fomentar el emprendimiento y la inversión.