La secretaria Legal y Técnica de la Presidencia, Vilma Ibarra, aseguró que el proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), que el Gobierno envió esta semana al Congreso, “es muy cuidadoso” y “equilibrado”, y que interpreta a la mayoría de los sectores de la sociedad, además de “hacerse cargo” de una demanda histórica.

“El Gobierno ha sido muy cuidadoso, y decidió hacerse cargo de una demanda histórica sobre una enorme problemática. Es un proyecto equilibrado para interpretar a los mayores sectores de la sociedad”, afirmó esta mañana Ibarra en diálogo con CNN Radio Argentina.

En ese marco, detalló que la iniciativa “respeta a los médicos que se sienten violentados para asesorar en el aborto, aun con los métodos validados por la Organización Mundial de la Salud” y agregó: “Antes de la semana 14 es una práctica segura, ambulatoria y no quirúrgica, y la norma propone respetar ese derecho, pero sin dilaciones”.

En ese marco, subrayó que “hay estimaciones de cifras, estudios validados internacionalmente, hechos a pedido del Ministerio de Salud en 2005, que indican que tendríamos no menos de 370 mil abortos clandestinos por año”, y consideró que “eso es algo que nos interpela y que pone en riesgo la salud de muchas mujeres”.

En esa línea, puntualizó que, “para muchas mujeres, la maternidad forzada no es una opción, y se hacen abortos en malas condiciones por miedo a ir a la cárcel”. En este punto, insistió en señalar que, con la iniciativa, “tratamos de evitar que la mujer vaya al sistema clandestino para que entre en el sistema de salud”.

Respecto de la oportunidad para enviar el proyecto al Congreso, Ibarra señaló que “los debates nos dividen en términos constructivos y democráticos, y muchas veces en el Congreso se coindice o se disiente”. En ese sentido, dijo que “hay gente que razonablemente puede oponerse, y es raro que digan este es el momento, porque jamás escuché decirlo a nadie que se opone”.