Los Pumas empataron 15 a 15 contra Australia en la cuarta fecha del Torneo Tres Naciones y confirmaron su buen momento luego del histórico triunfo de la semana pasada contra los All Blacks, de Nueva Zelanda.

Se vio un primer tiempo en donde los Wallabies tuvieron mayor iniciativa, producto de la posesión de pelota. Fieles a su estilo, fueron muy ofensivos, abriendo bien la cancha, aprovechando cada desconcentración defensiva de Los Pumas, de la mano de Nick White (el jugador más desequilibrante del conjunto australiano). Jugando a lo Australia, con lanzamientos sobre la defensa, mandando variantes con señuelos que venían de todos lados, con cuatro o cinco opciones de pase, para desconcertar a cualquier defensa. Aun así, Los Pumas se reorganizaban de manera rápida una vez que el juego se desarrollaba adentro de la defensa, y lograban, producto de la presión, generar el error en el manejo australiano que, una vez más, tuvo ansiedad a la hora de la conservación de pelota, intentando realizar pases en situaciones poco favorables que terminaron en errores no forzados.

Los Pumas empataron ante los Wallabies y están invictos en el Tres Naciones.

Los Pumas no tuvieron obtención en el line-out y en la gran mayoría de los scrums la pelota, si bien salió del lado argentino, lo hizo de manera desprolija, producto de la presión de los aussies. Para destacar, en el primer tiempo, la capacidad física de Guido Petti, Pablo Matera, Marcos Kremer, Matias Alemanno y Rodrigo Bruni, que les permitía, no sólo estar en donde tenían que estar, en el momento indicado, sino también hacer las cosas simples, bien. Hubo una lucidez a la hora de tomar decisiones, que impresiona. Sobre todo, porque la ejecución terminó siendo buena, también.

Los desafíos para el segundo tiempo eran: bajar la cantidad de penales, tener la pelota y trabajar en la conservación. Tomar el protagonismo del juego en ataque y afirmarse en defensa. En este sentido, si bien Argentina siempre vino de atrás, se mantuvo en partido, aunque cometió penales evitables que provocaban el sostén de la confianza en un equipo australiano que venía de una semana de descanso y parecía decidido a llevarse el partido.

Fue un desarrollo complicado para Los Pumas por la falta de obtención, las indisciplinas, las pelotas perdidas y la lluvia, que complicó el manejo de la pelota. De todos, modos, Los Pumas estuvieron 9 puntos abajo contra Australia y no perdieron la templanza, ni la confianza en sí mismos. Siguieron trabajando el partido, jugada tras jugada, y sacaron un empate que, luego del desgaste físico y emocional de la semana pasada tras el triunfo contra los All Blacks, no puede ser mejor visto.

El apertura Nicolás Sánchez volvió a marcar todos los puntos del equipo para lograr la paridad luego de ir perdiendo por 15-6.

A tomar dimensión de lo que hicieron Los Pumas, porque es una inmensidad. Hay un cambio de mentalidad no menor en este plantel producto de creer. El fin de semana que viene, vuelven a jugar contra los All Blacks. Ya habrá tiempo para descansar. Ahora, a preparar el partido de la mejor manera, a seguir creyendo y por sobre todas las cosas, a seguir disfrutando del aquí y ahora.

Con este empate, Los Pumas, los All Blacks y los Wallabies tienen seis puntos en la clasificación, aunque los argentinos tiene un partido menos que sus rivales.

El próximo sábado, a las 5.45 de la Argentina, Los Pumas jugarán nuevamente ante los All Blacks.