Puede sonar asqueroso, pero hay estudios que lo respaldan. La ingesta de insectos es saludable y además muy beneficiosa para el planeta.


La idea de comer insectos puede sonar asquerosa. Pero según los científicos, no debería. Los insectos como los saltamontes, los grillos y los gusanos son sorprendentemente ricos en proteínas. Por otro lado, están quienes argumentan que no hay mucha diferencia entre comerse una cucaracha y un langostino.

A además, criarlos no tiene los mismos efectos negativos para el planeta que criar animales. Por eso, aunque suene muy extraño, podrían ser vistos como un reemplazo más para la carte en un futuro muy próximo.

Insectos comestibles. (PIXABAY)

En verdad, en otros lugares del mundo, estos seres ya son consumidos por aproximadamente 2 mil millones de personas. Es que en Asia es algo bastante común: algunos lo comparan con lo que era ser vegetariano hace 10 o 20 años. Algo mucho más inusual que ahora en occidente, pero que cuando llegó lo hizo para quedarse.

Sin embargo, como informa La Nación, no solo en Asia podemos encontrar estos platos. En Estados Unidos, cada vez más chefs están incorporando insectos en sus cocinas. Los saltamontes tostados están ganando popularidad y ahora están disponibles como ‘bocadillos’ de insectos empaquetados. Si bien no se trata de la mayoría de los restaurantes, ya es conocido el efecto que puede tener que una tendencia en alimentación se ponga de moda.

Para los ambientalistas, esta es una opción que vale la pena evaluar: Se necesitan muchos más recursos para mantener una dieta basada en carne que una basada en insectos. El cultivo de insectos produce el 1% de las emisiones de invernadero que produce el ganado o la cría de cerdos. Solo queda que los más atrevidos se animen a probarlos primero.






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