Tiene 33 años, es argentino nacido en Tucumán, y hoy, uno de los principales diseñadores en la famosa escudería británica de Fórmula 1, McLaren. Se trata de Esteban Palazzo: su última creación es el Senna, un auto de calle, definido por su propio creador como un "avión de caza", que vale un millón de dólares.

"El que hoy le dice a un chico 'eso no se puede', es un tipo que le hace daño. Porque cualquier persona puede hacer lo que quiera", dijo Palazzo en una entrevista exclusiva a la Revista VIVA. El creativo, menor de ocho hermanos, actualmente trabaja desde Woking, una ciudad inglesa de Surrey, pero afirma, que el camino no fue fácil.

Cuando era tan solo un niño, la encargada de orientación vocacional del colegio se rió cuando Esteban le contó que quería diseñar autos. Y fue un profesor de arte de la institución quien lo motivó y hasta le dio clases gratis fuera del horario escolar, para poder mejorar y profesionalizar sus dibujos. Su familia, también fue un gran soporte. "Mi papá hoy tiene 78 años. Es médico, con un pensamiento muy tradicional. Pero agradezco a la vida que no se puso racional conmigo. No me puso techo. Me dijo: 'Ponete un plan serio'", contó a ese medio.

Palazzo realizando un boceto (Clarín)

Así, con tan sólo 17 años, armó las valijas y voló directo a Barcelona para estudiar en la sede de la universidad italiana, IED. A partir de ahí, no paró: diseñó trenes, moldeó vehículos en archilla, jardines, piscinas y hasta embarcaciones. Pero la verdadera oportunidad de sus sueños surgió a partir de un encuentro. Un amigo le avisó que Frank Stephenson, por entonces diseñador de McLaren, iba a dar una conferencia. Y Palazzo aprovechó la oportunidad para presentarse y ganar una entrevista para trabajar en la compañía, hasta llegar a convertirse en uno de los referentes más importantes al día de hoy.

En cuanto al Senna, su última creación, cuenta a Clarín: "Es el auto menos estilista que McLaren va a hacer. El mayor desafío fue tratar que las proporciones de un coche de carreras resultaran digeribles. Tiene tanta geometría, tanta forma, que únicamente la entendés cuando te parás al lado y ves a donde te lleva cada superficie del vehículo". Y agrega: "Hay técnicas que traemos directamente de la Fórmula 1. Pero el auto tiene que circular en la calle, en donde puede impactar contra otros vehículos o contra una persona, y hay una serie de valores que hay que respetar".