Al menos cinco personas murieron en el estado sureño de Oaxaca, tras el fuerte temblor de 7,5 grados en la escala de Richter que sacudió este martes por la mañana la capital y seis estados de la región centro-sur de México.

El fenómeno sorprendió a los ciudadanos en plena fase de desconfinamiento en más de la mitad del país, por lo que las personas que fallecieron se encontraban en sus hogares. Tal fue el caso de un anciano de edad no precisada de la localidad de San Agustín Amatengo, quien fue encontrado muerto por la caída de un muro.

Asimismo, un trabajador de 53 años perdió la vida al caer de una estructura en la refinería "Antonio Dovalí Jaime", de la ciudad de Salina Cruz, y otro hombre de 26 años que falleció en San Francisco Ozolotepec.

Por su parte, autoridades sanitarias de Oaxaca reportaron algunos hospitales públicos dañados y con grietas en la zona de influencia del movimiento telúrico, que obligaron a desalojarlos. En la Ciudad de México, la intendente Claudia Sheinbaum informó que dos personas resultaron lesionadas al caer un cable de alta tensión en Iztapalapa, oriente de la urbe y un niño que cayó y fue trasladado a un hospital pediátrico

No obstante, ante semejante movimiento de tierra, Estados Unidos emitió una alerta de tsunami en América Central tras un terremoto de magnitud 7,5 que se registró en México.

"Olas peligrosas" de hasta tres metros de alto pueden golpear las costas del sur de México, Guatemala, El Salvador y Honduras, advirtió la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos.

Los temblores se sintieron en numerosos lugares, como en Ciudad de México, aunque desde Protección Civil indicaron que no tienen constancia de daños, según la jefa de Estado de la Ciudad de México, Claudia Scheinbaum.