La bailarina se refirió a dos acontecimentos límite que la marcaron para siempre y revivió cómo los atravesó.


En octubre del año pasado, un imprevisto de riesgo llegó a la vida de Lourdes Sánchez. La bailarina debió ser operada de urgencia por una infección grave, lo que provocó que le tuvieran que sacar las trompas de falopio y el apéndice.

Ayer por la noche, Sánchez participó del programa televisivo “PH, Podemos hablar”, donde relató cómo vivió este episodio, al tiempo que recordó otro momento límite, en el que estuvo cerca de la muerte.

En “PH, Podemos hablar”, Lourdes Sánchez relató cómo vivió dos momentos límite, en los que estuvo cerca de la muerte.

“Desde chica tuvo episodios muy riesgosos con el tema de la salud. Tuve un aneurisma y zafé de esa. Sucedió a los siete años y fue un milagro. No me llegaron a operar. Mi mamá me llevaba a una monjita que rezaba y desapareció. Realmente fue un milagro”, reveló la artista en una confesión al aire que sorprendió a todos.

También, se sensibilizó al destacar el rol del “Chato” Prada, el productor de “ShowMatch” y su marido, en la operación que tuvo el año pasado. Tuve una complicación al volver de un viaje. Pensaron que era algo muy simple. En el avión, me sentí muy mal, con mucho dolor de panza. Me diagnosticaron que tenía una intoxicación y me dieron unos antibióticos”.

Lourdes Sánchez se sensibilizó al destacar el rol del “Chato” Prada, el productor de “ShowMatch” y su marido, en la operación que tuvo el año pasado.

La mediática contó que durante unos días el dolor calmó, pero después reapareció, volvió más agudo. “Me hice unos estudios y salió que tenía unos quistes en los ovarios. Después aparecieron más, así que decidieron operarme de urgencia”, detalló.

Dijeron que la operación era simple y que iban a tardar 45 minutos. Al cabo de ese tiempo, salía. Duró cinco horas. Me tuvieron que sacar las trompas porque había una infección generalizada muy grande”, explicó.

“Lo volvería a elegir una y mil veces”, aseguró Lourdes Sánchez en relación al “Chato” Prada, con la voz quebrada y los ojos vidriosos.

“Los médicos lo llamaron al ‘Chato’ y le dijeron: ‘Le tenemos que sacar las trompas’. Él les respondió que iba a llamar a mi hermana, pero los profesionales le avisaron que debía aprobar la intervención en ese momento. De lo contrario, me moría. Para él fue una decisión dificilísima. No le quedó otra. A partir de entonces, él tomó mucho más valor en mi vida por todo lo que le tocó pasar. Lo volvería a elegir una y mil veces”, aseguró la famosa, con la voz quebrada y los ojos vidriosos.




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