La gestión de Alberto Fernández dejó abierta la puerta a efectuar cambios en los parámetros de la negociación que, por ahora, expira el viernes.


La negociación de la deuda soberana emitida bajo legislación extranjera ha tomado un rumbo incierto y el gobierno aseguró estar “decepcionado” con los grupos de acreedores que este mismo lunes han vuelto a rechazar la oferta de canje.

“El Gobierno de Argentina ha revisado y está decepcionado con la declaración del día de hoy por parte de tres grupos de acreedores”, dijo el ministerio de Economía en un comunicado difundido en la tarde del lunes.

Si bien las negociaciones parecen tener un destino de naufragio por el rechazo a la oferta por parte de esos acreedores, el Gobierno tiene esperanzas de encontrar un punto de acuerdo. “Mucho puede cambiar en el transcurso de una semana”, dijo el comunicado.

El vencimiento del plazo para la negociación fue fijado por el propio Gobierno para el viernes 8 de mayo a las 17:00 horas de Buenos Aires. Por el momento, la administración de Alberto Fernández no ha confirmado oficialmente si prevé extender ese tiempo.

“Tenemos la esperanza de que nuestros acreedores reconozcan que, especialmente a raíz de la crisis del Covid-19, Argentina no puede pagar más”, dijo el ministerio de Economía que conduce Martín Guzmán en su comunicado.

Señaló también que la cartera ha publicado su análisis de sostenibilidad de la deuda y se encuentra alineado con el del Fondo Monetario Internacional.

“Si los tenedores de bonos tienen un enfoque diferente que se adecúe a esas limitaciones, deberían presentar una propuesta específica”, señala dejando abierta la posibilidad de efectuar algún cambio que no comprometa las posibilidades de pago de la Argentina en el futuro.

En ese sentido, Economía concluyó: “El Gobierno argentino permanece dispuesto a escuchar y tratar de encontrar un denominador común. Pero cualquier propuesta debe pasar primero la prueba del sentido común”.

Horas antes, tres grandes grupos de tenedores de bonos salieron a rechazar la oferta que hizo el Gobierno nacional para reestructurar la deuda emitida bajo legislación extranjera y se complican así las gestiones para evitar el default.

A través de un comunicado conjunto, el Grupo Ad Hoc de Tenedores de Bonos, el Comité de Acreedores de Argentina y el Grupo Ad Hoc de Tenedores de Bonos de Cambio de Argentina adelantaron que no se sumarán al plan que diseñó el ministro de Economía Martín Guzmán, que contempla quitas del 62% en los intereses y un período de gracia de tres años.




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