Las cifras corresponden al reporte diario matutino emitido por el Ministerio de Salud de la Nación.


El pasado viernes, el presidente Alberto Fernández y su equipo anunciaron la prolongación del aislamiento social, preventivo y obligatorio -que rige desde el 20 de marzo- hasta el 26 de abril.

Ya pasaron 41 días desde que se registró el primer caso positivo de coronavirus en el país. Ayer fueron confirmados 167 nuevos casos y hasta hoy, domingo 12 de abril, se registraron 2.142 infectados en todo el país (contabilizando los 5 confirmados en Islas Malvinas), de los cuales 90 fallecieron. Las cifras fueron proporcionadas por el Ministerio de Salud de la Nación, en su reporte matutino.

La Ciudad de Buenos Aires encabeza la lista, con 578 contagiados. Le sigue de cerca Provincia de Buenos Aires, con un acumulado de 544 enfermos. Ayer se registró allí una nueva muerte -una mujer de 65 años- y se sumaron 37 nuevos casos.

Debido a las condiciones habitacionales y laborales existentes en distintos distritos de la zona, algunos especialistas temen que la cuarentena no pueda ser realizada de forma adecuada y el número de casos infectados aumente.

La vulnerabilidad de algunas regiones del conurbano bonaerense. (Maxi Failla/Clarín)

De hecho, según a un documento de 2019 lanzado por el Observatorio Social de la Universidad Católica Argentina, los 24 partidos que conforman el conurbano bonaerense resaltan por tener a más de 2,1 millones de residentes con déficit sanitario (el 17%) y a más de 2,5 millones en viviendas precarias (el 21,1%).

El mismo estudio señala que 2,8 millones carecen de agua corriente (22,6%) y casi la mitad no tiene cloacas. Esto dificulta el seguimiento de las recomendaciones sanitarias básicas de la Organización Mundial de la Salud frente para controlar el brote, como el lavado de manos.

Por otra parte, la mayoría de los hogares alojan a tres o más personas un solo cuarto, lo cual está considerado un “hacinamiento crítico”. A esto se suma la proximidad a basurales, a zonas de desechos de fábricas o al Riachuelo.

A la falta de espacio hay que añadir el aumento de precios, que denuncian tanto los vecinos como organizaciones de consumidores. Tanto de alimentos de la canasta básica -por ejemplo, la leche-, como de insumos necesarios para hacer frente a la pandemia, como el alcohol etílico o en gel.

En cuanto al empleo informal o en negro, llega casi al 40%. Y el desempleo roza el 11%. Sin contar que más de la mitad de la población del conurbano es pobre; y, el 12%, indigente. Nada más desde 2001 hasta 2016, el número de villas pasaron de 385 a 1.134.

De acuerdo con Clarín, en comparación con el arranque del aislamiento, aumentó la cantidad de vecinos que salen de sus casas. Tanto a pie como en coches. Desde las municipalidades aseguran que intensificaron los controles: detienen a los infractores, secuestran autos que no tienen permiso y emiten multas.

También según este diario, a diferencia de otros gobernadores que plantearon a la Casa Rosada la posibilidad de rehabilitar algunas actividades, Axel Kicillof decidió no flexibilizar la cuarentena en Provincia hasta el 20 de abril. El temor a un rebrote llevó al economista a “priorizar la salud”, en consonancia con lo dictado por el gobierno nacional.

En municipios como Moreno, Quilmes y La Matanza -el más populoso del país-, el Ejército reparte comida y empezará a cocinar en los barrios más vulnerables. También los llamados curas villeros están colaborando, desde su reunión con Alberto Fernández a fines de marzo. Convirtieron capillas y escuelas en merenderos y albergues, y aumentaron la entrega de viandas.

Las FF.AA. colaboran con la cocción y reparto de almuerzos. (Web)




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