Uno de los secretarios generales, Carlos Acuña, ratificó el acompañamiento al Gobierno, pero siempre y cuando se permita llegar a acuerdos atados a la suba de precios.


Es enero y la previa de las negociaciones salariales ya arrancó caliente, con un contrapunto entre nada menos que el Presidente de la Nación y la CGT.

Alberto Fernández dijo este lunes a la noche que está en contra de las cláusulas gatillo, que son las que activan aumentos salariales de manera automática si la inflación supera lo acordado en paritarias.

Alberto Fernández. (reuters)

La central obrera tardó tan solo unas horas en salir a responderle: uno de los secretarios generales, Carlos Acuña, ratificó que la vocación del sindicalismo de acompañar al Gobierno, pero siempre y cuando se permita a los gremios de sectores económicamente más fuertes llegar a acuerdos atados a la suba de precios.

Ante una consulta periodística sobre si la CGT estaba dispuesta a apoyar los aumentos salariales por decreto para el sector privado, como el que dispuso Fernández a principios de año, Acuña respondió: “Sí, siempre y cuando también se permita que aquellos sectores donde se pueden discutir las posibilidades de mejorar el salario, también te lo permitan, ¿no?”.

Carlos Acuña. (DYN)

El sindicalista de los empleados de estaciones de servicio afirmó que los sindicatos “nunca” van a hacer “nada para perjudicar a los empresarios, a la industria nacional ni a las pymes”, al darle crédito a la posibilidad de que en las paritarias se sigan acordando cláusulas gatillo.

Qué dijo el Presidente

En una entrevista televisiva, Fernández dijo que “indexar la economía nos va a llevar al peor de los mundos” y que, por lo tanto, hay que “desindexarla”.

“La cláusula gatillo es un mecanismo de indexación de la economía. Yo entiendo que es legítimo tratar de que los sueldos no corran detrás de la inflación, pero termina siendo otro de los mecanismos indexatorios de la economía. Entonces, así como tenemos que revisar el sistema de alquileres, el sistema de precios por parte de los empresarios, tenemos que ver de qué forma logramos acuerdos salariales en convenciones libres, en acuerdos libres, en paritarias libres, pero donde todos tengan este dato en la cabeza”, dijo el mandatario nacional.

Eludió también responder si dictará otro aumento salarial por decreto, como el que también dispuso ayer para los empleados de la administración pública, y sostuvo que eso dependerá de que “la economía empiece a tranquilizarse, empiece a ordenarse”.

“Poco a poco lo vamos haciendo. Piensen ustedes también que el 31 de diciembre nos encontramos con la novedad de que todos los precios de la canasta familiar iban a crecer el 21 por ciento y eso logramos contenerlo, con la ayuda de los productores y los supermercadistas. Pero todo es de una complejidad enorme. Lo que debemos hacer es todos tener en claro cuál es el sentido de lo que estamos haciendo”, dijo.

Fernández insistió en que el país necesita “que la economía pare de indexarse, porque si no combatir la inflación es muy difícil”.

En este sentido, dijo que su gobierno congeló las tarifas de electricidad y de gas, paró el aumento de combustibles, el del servicio de transporte público y el de los peajes, “para que nadie vea deteriorar su ingreso”. “El Estadio está haciendo su parte en todo esto. Lo que necesitamos es que cada uno haga su parte, con responsabilidad”, aseveró el Presidente.

También se preocupó por enfatizar que tiene “mucha confianza en la dirigencia gremial” y que siente que ellos “comprenden la magnitud del problema y han dado muestras sobradas de colaboración y de vocación de colaborar”.

Acuña, por su parte, valoró la vocación del Gobierno de disponer aumentos por decreto a cuenta de las paritarias de 2020, no porcentuales sino con sumas fijas, porque a su criterio eso supone “tomar el camino que favorece a la industria nacional, a las pymes, a los trabajadores”. “La rueda esa tiene que funcionar y de la única forma es si el trabajador recupera el poder adquisitivo”, remarcó el líder cegetista.

El llamado del jefe de Estado se enmarca en las gestiones para tratar de moderar las expectativas inflacionarias y para sellar un acuerdo con empresarios y sindicalistas que permita comprometerlos en la lucha contra la carrera de los precios.

Sin embargo, días atrás Acuña había advertido que los acuerdos salariales de 2020 se deben cerrar con un porcentaje que permita ganarle a la carrera de la inflación. “Todos los sectores lo deben entender”, manifestó el referente de la central obrera.




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