Además, el gobierno de Alberto Fernández asegura que mantendrán el control de datos biométricos y el pago por presentismo.


Desde el Gobierno anunciaron que mantendrán el congelamiento al ingreso de empleados públicos, con la excepción de personal de nuevos ministerios, nuevos programas específicos o recambio de cargos. Así, continuarán con la medida establecida por el expresidente Mauricio Macri a través del decreto 632/18 que vence el 31 de diciembre de 2019.

Además, adelantaron que se continuará con los controles biométricos y los pagos por presentismo. “El Gobierno va a sacar un decreto que mantiene el cuidado riguroso de los recursos públicos en el contexto de emergencia social y económica en el que nos encontramos, restringiendo todo lo que sean gastos de viajes, viáticos y designaciones”, dijeron a Clarín.

Miembros de la Guardia de Honor en la Casa Rosada (EFE/ Enrique García Medina)

Los nuevos nombramientos requerirán autorización de Jefatura de Gabinete, salvo -como en la gestión anterior- en las universidades, Conicet, para personal del servicio exterior y las Fuerzas Armadas y de seguridad.

Una fuente del gobierno dicho al mencionado diario que el gobierno de Alberto Fernández busca mantener la cantidad total de empleados “sin ampliar la planta de trabajadores”, y que los nuevos ingresos se darán sobre todo en las nuevas carteras, como el Ministerio de la Mujer, los programas específicos como el Plan contra el Hambre o para reemplazar contratos que se den de baja de cargos políticos.

Después de la suba de 91,2% de aumento del empleo en la administración pública que se dio entre 2005 y 2015, ahora el gobierno asegura que no repetirán esa conducta. Durante esos diez años, los empleados estatales pasaron de 124.409 a 237.889. Luego, durante el gobierno de Macri cayó un 18,5% y quedó en 193.804.

Mientras, en Anses por ejemplo, Alejandro Vanoli dio de baja 70 nombramientos de directores que ingresaron durante la gestión anterior.




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