La pequeña fanática de Ariana Grande se separó de sus familiares cuando la explosión sacudió al Manchester Arena. 


La niña de 8 años Saffie Rose Roussos está entre los 22 muertos del atentado suicida en un concierto pop de Manchester (noroeste), informaron las autoridades del vecino condado de Lancashire.

Roussos es la segunda víctima identificada después de Georgina Callander, de 18 años, una estudiante también de Lancashire, en el atentado reivindicado por Estado Islámico que dejó además 59 heridos, algunos muy graves.

Según medios británicos, Saffie asistió al concierto en el Manchester Arena con su madre y hermana y quedó separada de ellas cuando estalló la explosión.

Al poco tiempo del ataque, sus familiares habían difundido su foto en Twitter para intentar localizarla. Como muchos otros niños, tenía puesta una remera blanca de su cantante favorita.

Chris Upton, director de la escuela primaria a la que asistía la menor, describió a Saffie como “simplemente una maravillosa niña pequeña”.

“La quería todo el mundo. Su calidez y amabilidad se recordarán con cariño. Saffie era callada y modesta, con un toque creativo”, dijo Upton, quien describió la muerte de la nena como una “tremenda conmoción”.

Entre el público del concierto de la estrella estadounidense Ariana Grande había muchos niños y adolescentes, confirmó la primera ministra Theresa May, por lo que se espera que abunden las víctimas jóvenes.

El autor actuó “deliberadamente contra niños y jóvenes que deberían haber estado disfrutando de una de las mejores noches de sus vidas”, dijo May en un discurso ante su residencia oficial de Downing Street.






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