Georgina Callander tenía 18 años y era una fanática de Ariana Grande. "No lo puedo creer. Nunca lo voy a poder creer", había declarado dos años atrás cuando se encontró con su ídola y logró inmortalizar el momento en una foto.

Georgina es la primera víctima mortal identificada en el atentado de Manchester, que dejó al menos 22 muertos y 59 heridos.

La joven de 18 años estaba muy feliz de volver a ver un show de Ariana Grande y horas antes le escribió desde su cuenta de Twitter: "Estoy tan emocionada de verte mañana".

Callander vivía en la ciudad de Tarleton (Lancashire) y murió en el hospital entre los brazos de su madre, según las declaraciones de una amiga recogidas por el diario Evening Standard.

Estudiaba salud y asistencia social y sus amigos la describieron como "un rayo de sol" y "una chica linda con un corazón generoso", que "era muy abierta y hablaba con todo el mundo".

Por su parte, la cantante ha expresado estar "destrozada" y no tener palabras por lo sucedido. ​