El actor contó una desagradable anécdota escatológica e hizo reír a todos.


Invitado a Nunca es tarde (NET), el programa de Germán Paoloski, Joaquín Furriel contó una desagradable anécdota que le ocurrió en un avión después de comer comida vietnamita.

Narró el actor: “Mi pareja me dice: ‘Algo te pasa, te veo un poco pálido’. Le contesto: ‘Quedate tranquila, no pasa nada, estoy un poquito descompuesto, pero no voy al baño porque prefiero aterrizar’. El avión aterriza y son de esos aterrizajes que me dan mucha bronca. Hace ‘ping, ping’ y en la tercera hago ‘poooo’. Y me quedo literalmente en un colchón de mierda”.

Y siguió: “De repente siento un alivio espectacular. Hubo un segundo que me olvidé de todo y dije: “Me cagué, ya está, estoy en Vietnam, que carajo me importa, nadie me conoce acá”.

Miro de costado y la veo a mi ex que estaba vomitando. Todos nos miraban. Había un olor a baño heavy. Cuando me paré me di cuenta que tenía un short. Empecé a caminar y me puse el buzo en la cintura… Sentí impunidad total cuando bajé las escaleras. Empecé a sentir un calorcito que me bajaba por las piernas. Cuando bajamos, mi pareja volvió a vomitar. Un vietnamita pensaba que ella estaba embarazada. Me encerré en el baño y la pasé muy mal”, cerró.






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