El auditorio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires colmado de dirigentes del peronismo kirchnerista y de fuerzas progresistas, sirvió este jueves por la noche de escenario para dar el primer paso hacia la construcción de un "gran frente patriótico" con el que ese sector de la oposición pretende triunfar sobre el gobierno de Cambiemos en las próximas elecciones.

"Sin exclusiones", es el lema que acompañó la convocatoria que hizo el senador nacional porteño Fernando "Pino" Solanas a construir ese frente electoral durante el congreso nacional del Proyecto Sur que preside y a la que respondieron con su asistencia dirigentes políticos y sociales. Se trató de una apelación a la oposición que desde Alternativa Federal impulsa una tercera opción electoral distante del macrismo y del kirchnerismo, en la que hicieron hincapié todos los oradores de anoche.

De hecho, el encuentro marcó finalmente el cierre de la adhesión a la oposición que lidera la ex presidenta Cristina Fernández de Kichner por parte del histórico dirigente peronista y cineasta cuyo mandato como senador vence en diciembre próximo.

Solanas fue el orador central de la asamblea, que reunió en los principales lugares del estrado a los diputados Máximo Kirchner, Felipe Solá y Agustín Rossi, estos últimos precandidatos presidenciales. También al presidente del PJ bonaerense, el intendente Fernando Gray, como a su antecesor el también intendente Gustavo Menéndez, mientras que el titular del PJ nacional, el diputado sanjuanino José Luis Gioja, hizo llegar su adhesión.

Entre los que ocuparon lugares en el escenario estuvieron además los dirigentes sindicales Hugo YaskyPablo Micheli y Víctor Santa María, en tanto que Hugo Moyano, hijo del líder camionero, estuvo en la primera fila. El dirigente social Juan Grabois, del Frente Patria Grande, estuvo representado por Itai Hagman, sentado junto a las diputadas Victoria Donda y Gabriela Cerruti; Mario Cafiero, Alcira Argumedo y Gabriel Mariotto, entre otros.

El discurso más esperado fue el de Máximo Kirchner, por aquello de que pudiera dar un indicio acerca de si finalmente la ex jefa de Estado será candidata. Pero nada de eso dijo el diputado, quien tras respaldar la convocatoria al "gran frente patriótico" pidió que "no se agote en lo electoral" para permitir un triunfo "en octubre o quizás en un balotaje, sino que sea una opción de gobierno para construir una fuerza política más policlasista y plural".

Después de convocar a "cerrar el ministerio de la venganza que abrió (el presidente Mauricio) Macri y abrir el de la esperanza", Máximo Kirchner postuló un par de decisiones políticas que debería adoptar un gobierno de la oposición: congelamiento de las tarifas de los servicios públicos y paritarias "libres a la suba" para recuperar el poder adquisitivo de la población. También propuso anteponer la atención de la deuda interna que quedará después del gobierno de Cambiemos a los pagos al FMI.

No de los dichos de Máximo Kirchner sino de una alta fuente del peronismo bonaerense, hubo en cambio un indicio que abona la probabilidad de que la ex Presidente se postulará. Ante este diario, esa fuente, un dirigente que se reunió con ella antes de su último viaje a Cuba, confió que ya se han hecho reservas para un acto en junio entre tres estadios del Gran Buenos Aires; los de Racing y de Arsenal son dos de ellos.

De la larga lista de 24 oradores, a razón de cinco minutos cada uno, destacó el diputado Solá por su tono propiamente de candidato presidencial. Contrastó la negociación con el FMI "al que teníamos que soportar, durante los gobiernos de Eduardo Duhalde y de Néstor Kirchner de los que parte, con "el estar de rodillas con que lo hace" el gobierno de Cambiemos.

"Macri ya perdió. El pueblo ya lo derrotó. Ahora se trata de crear el instrumento político que permita expresar su descontento al 80 por ciento de la población", convocó por su parte el dirigente de Unidad Popular, el economista Claudio Lozano.

Por la corresponsalía Buenos Aires.