Se presentó públicamente el proyecto de Monitoreo de Mamíferos en el sur del Mar de Ansenuza, una investigación que lleva adelante desde hace dos meses la ONG Natura International con el objetivo de tener datos precisos y detallados sobre la actividad de la fauna autóctona de la región, que permitan estimar poblaciones y sus movimientos, el estado de conservación y establecer planes de acción futura.

La actividad cuenta con el apoyo de los estados municipales de Altos de Chipión y La Paquita en el comienzo del proyecto, sumando otros durante su desarrollo posterior, así como adherentes de otras organizaciones como Aves Argentinas, lugareños conocedores de la temática y emprendedores interesados en el desarrollo de propuestas turísticas relacionadas a la naturaleza, entre otros.

Intendentes Rubén Para (izq.) y Neris Garraza (centro) en la presentación del proyecto.Vía Ansenuza

Desde el mes de diciembre se inició este proceso en la zona de la desembocadura del rio Garabato en Altos de Chipión, con la colocación de cámaras que iniciaron el registro del movimiento de la fauna autóctona que existe en el lugar, posteriormente continuará en sectores de monte de la costa de la laguna en la zona de La Paquita, completando la primera etapa que demandará seis meses de estudio.

Yanina Druetta presentó el proyecto a las autoridades locales, especialistas y público.Vía Ansenuza

Yanina Druetta, una de las responsables del proyecto, indicó a Vía Ansenuza que la investigación fue impulsada principalmente por la preservación del Aguará Guazú, una de las especies amenazadas que en la región se encuentra en vía de extinción, pero que sirve para determinar el estado de conservación de otras especies que por la reducción de la zona de monte autóctono que sufre la región, se encuentran en serio riesgo.

Juan Mendoza de Aves Argentinas también participó de la presentación.Vía Ansenuza

“Queremos recolectar más información sobre el Aguará en la zona sur de la laguna, monitoreándolo, logrando también la conservación de otras especies que están vulnerables, la idea es llevar el proyecto posteriormente al norte de la laguna”, indicó la especialista.

“Estamos trabajando entre las localidades de La Paquita y Chipión, es una zona que se mantiene en equilibrio, que tiene tres ambientes muy marcados, la zona de pastizal, monte y bañado, es un lugar que vale la pena estudiar con mayor profundidad”, indicó Druetta.

Participan además de este proyecto, lugareños conocedores del ámbito territorial donde se desarrolla, así como expertos en rastreo, quienes colaboran para determinar los sectores de mayor actividad animal.

Adelmo Salvay, oriundo de La Paquita, comentó sobre los detalles: “Hacemos un estudio preliminar de sendas y picadas evaluando actividad fresca para colocar las cámaras. Colocamos ocho cámaras y cada 15 días hacemos el relevamiento de tarjetas de memoria y baterías”, explicó asegurando también que: “Todas las especies están amenazadas, es una franja de monte que se reduce por el desmonte e incendios”, sentenció Salvay.

Participaron de la presentación que se desarrolló en el Centro de interpretación Turística Dalla Fontana de Altos de Chipión, los intendentes Rubén Para de La Paquita y Neris Garraza de la localidad anfitriona, integrantes de las organizaciones participantes, emprendedores que desarrollan proyectos turísticos y público en general.