Andrea Vicente, experta psicóloga: "Si la persona con la que compartes tu vida no tiene madurez emocional para construir una relación sana, es un problema"

Según la experta, la incapacidad para pedir perdón y la falta de empatía desgastan la convivencia de las parejas al punto de hacerte dudar de tus propias necesidades.

Andrea Vicente, experta psicóloga: "Si la persona con la que compartes tu vida no tiene madurez emocional para construir una relación sana, es un problema"
La reomendación de la psicóloga. (Generada con IA)
07 de octubre de 2026, 18:07

Construir una convivencia de a dos exige aprender a escuchar con atención, asumir responsabilidades y encarar los desacuerdos sin transformar la casa en un campo de batalla. La psicóloga Andrea Vicente advierte que muchas personas carecen de las herramientas afectivas básicas para sostener un vínculo saludable. Esta falla cotidiana genera un desgaste silencioso pero constante, llevando a que uno de los miembros termine dudando de sus verdaderos sentimientos.

Séneca, filósofo estoico: “Quien pretende llegar a un sitio determinado, emprenda un solo camino y déjese de tantear muchos a un tiempo; pues esto último no es caminar, sino vagar”

Séneca, filósofo estoico: “Quien pretende llegar a un sitio determinado, emprenda un solo camino y déjese de tantear muchos a un tiempo; pues esto último no es caminar, sino vagar”

Uno de los comportamientos más reveladores aparece cuando el otro se niega de forma sistemática a reconocer un error personal. Ante cualquier falla, apela de inmediato a excusas vacías, justificaciones insólitas o reproches cruzados antes que admitir su propia responsabilidad. En estas dinámicas, pedir perdón parece una misión imposible, logrando que la culpa termine recayendo sobre quien intenta plantear el problema de manera pacífica.

Las claves para una relación sana.
Las claves para una relación sana. (Generada con IA)

Pautas para identificar la inmadurez afectiva

Existen conductas recurrentes en el día a día que ayudan a distinguir un conflicto pasajero de un patrón tóxico profundo instalado:

  • Reacciones desproporcionadas con arranques de enojo seguidos de una actitud indiferente como si nada hubiera pasado.
  • Discusiones circulares que se repiten una y otra vez sin alcanzar jamás un acuerdo o una solución real.
  • Desinterés por escuchar las necesidades del otro, minimizando sus emociones o mostrando frialdad ante su malestar.
  • Generar culpa en el compañero cada vez que este intenta pedir un trato más respetuoso o atento.
  • Mantener conductas contradictorias entre los discursos cargados de afecto y las acciones cotidianas de rechazo.
Las consultas más recurrentes en psicología tienen que ver con los vínulos afectivos.
Las consultas más recurrentes en psicología tienen que ver con los vínulos afectivos. (Generada con IA)
Expertos en psicología coinciden: quienes que no disfrutan de los besos no es por desinterés, sino por una mayor sensibilidad a los estímulos físicos

Expertos en psicología coinciden: quienes que no disfrutan de los besos no es por desinterés, sino por una mayor sensibilidad a los estímulos físicos

El camino hacia límites claros y saludables

Llegar al punto de cuestionarse si uno es el causante de todos los males indica que la relación perdió toda reciprocidad. Andrea Vicente remarca las consecuencias del manipuleo afectivo: "Con el tiempo dejas de preguntarte qué le pasa a la otra persona y empiezas a cuestionarte si el problema eres tú". La experta plantea una reflexión fundamental para desarmar esta confusión: "A veces el problema no es que no te quieran", sino que la otra persona carece de las herramientas necesarias para sostener un compromiso sano.

Para salir de esa trampa, resulta indispensable registrar situaciones concretas, observar la reacción del otro al fijar un límite y no cargar con culpas ajenas. Comunicar lo que nos pasa con firmeza permite evaluar si hay intención real de cambiar o si es momento de buscar ayuda profesional. La especialista aclara que detectar estas fallas no busca etiquetar al compañero, sino valorar si existe disposición real para construir un vínculo basado en el respeto y la empatía.