La ciudad del ‘fin del mundo’ “durante los primeros diez días de enero alcanzó picos del 40% en la ocupación hotelera”, expresó el Secretario de Turismo del municipio, David Ferreyra. Además detalló que durante diciembre la actividad no llegó ni al 15% de su capacidad total debido a la limitación en los vuelos regulares.

Cabe recordar que la capital fueguina recibió durante el último mes del 2020 un vuelo diario proveniente de Buenos Aires, lo que limitaba considerablemente la llegada de turistas a la isla. Tras gestiones del ejecutivo provincial en las últimas semanas, esa frecuencia pasó a ser de seis vuelos diarios provenientes de Ezeiza y entre los que también se encuentra una conexión semanal con Calafate (Santa Cruz) y Córdoba.

Casi sin turismo extranjero y con la cancelación de la temporada de cruceros (muchos de ellos antárticos) los operadores volvieron a poner en funcionamiento excursiones clásicas como la navegación en catamarán por el Canal Beagle, la visita al Parque Nacional Tierra del Fuego y el paseo en el Tren del Fin del Mundo.

Con la llegada de turismo también creció el comercio, el transporte y la gastronomía, a la vez que se reabrieron museos y actividades culturales, sin embargo, los empresas del sector privado todavía son muy cautas sobre el relanzamiento de la actividad y sus posibles resultados a corto y mediano plazo.

En este sentido, Ferreyra reconoció que esas cifras son “muy diferentes” a los porcentajes históricos de ocupación que suelen ser del 85% o 90% de las 6 mil camas disponibles en la ciudad y aclaró “obviamente esta temporada es particular y diferente. El sector turístico es, quizás, el que más ha sufrido la pandemia. Pero reconforta ver cómo ha cambiado la foto de la ciudad, y cómo otra vez se pueden ver turistas recorriendo nuestros principales atractivos”