El metano es un gas de efecto invernadero 25 veces más poderoso que el dióxido de carbono. Su filtración tendrá consecuencias directas en cambio climático mundial.


Científicos liderados por la Universidad de Oregon State han descubierto la primera filtración activa de metano en la Antártida, donde el gas se escapa de un reservorio subterráneo hacia el océano.

El hallazgo abre una nueva comprensión del ciclo del metano y el papel que el metano encontrado en esta región puede desempeñar en el calentamiento del planeta. Los resultados fueron publicados en la revista Proceedings of the Royal Society B.

“Se han encontrado filtraciones de metano en todos los océanos del mundo, pero la descubierta en el Mar de Ross fue la primera filtración activa encontrada en la Antártida”, dijo Andrew Thurber, ecólogo marino de la Universidad Estatal de Oregón.

Imagen facilitada por los autores de la investigación (Andrew R. Thurber).

“El metano es el segundo gas más efectivo para calentar nuestra atmósfera y la Antártida tiene grandes reservas que probablemente se abrirán a medida que las capas de hielo se retiren debido al cambio climático“, manifestó Thurber. “Este es un descubrimiento significativo que puede ayudar a llenar un gran vacío en nuestra comprensión del ciclo del metano”.

El metano es un gas de efecto invernadero que es 25 veces más poderoso que el dióxido de carbono para calentar el planeta. La mayoría del metano en el agua y los sedimentos del océano se mantiene fuera de la atmósfera por los microbios que lo consumen.

Thurber y sus colegas descubrieron que los microbios alrededor de la filtración antártica son fundamentalmente diferentes a los que se encuentran en otras partes de los océanos del mundo. Esto ayuda a los investigadores a comprender mejor los ciclos de metano y los factores que determinan si el metano alcanzará la atmósfera y contribuirá a un mayor calentamiento, dijo Thurber.

“La filtración del Mar de Ross fue descubierta en un área que los científicos han estudiado durante más de 60 años, pero la filtración no estuvo activa hasta 2011”, explicó el investigador.

Y detalló “Una alfombra microbiana expansiva, de unos 70 metros de largo por un metro de ancho, se formó en el fondo del mar a unos 10 metros debajo de la superficie del océano congelado. Estas alfombras, que son producidas por bacterias que existen en una relación simbiótica con los consumidores de metano, son una indicación reveladora de la presencia de una filtración”

Se cree que la Antártida contiene hasta un 25 por ciento del metano marino de la Tierra. Tener una filtración activa para estudiar brinda a los investigadores una nueva comprensión del ciclo del metano y cómo ese proceso podría diferir en la Antártida en comparación con otros lugares del planeta.

“Los investigadores habían asumido que los microbios deberían responder realmente rápido a los cambios en el medio ambiente, pero eso no se reflejó en lo que el equipo de OSU vio en la Antártida”, comentó Thurber.

Imagen facilitada por los autores de la investigación (Andrew R. Thurber).

“Nunca hemos tenido la oportunidad de estudiar una filtración cuando se está formando o una en la Antártida, debido a este descubrimiento ahora podemos descubrir si las filtraciones funcionan de manera diferente en la Antártida o si pueden pasar años para que las comunidades microbianas se adapten”, declaró.

“Los animales en la Antártida son muy diferentes a los de otras partes del mundo, ya que el continente ha estado separado del resto del mundo durante más de 30 millones de años, un tiempo largo para que la evolución actúe”, dijo. “Eso ha resultado en una notable diversidad de fauna que solo encontramos allí. Eso también puede contribuir a las diferencias en los microbios allí “.




Comentarios