Se conoció el mapa del Lollapalooza Argentina 2026 y estalló la polémica con los sectores VIP al lado de los escenarios
La organización del festival más grande del país publicó el plano del Hipódromo de San Isidro y estallaron las quejas.


El Lollapalooza Argentina 2026 ya empezó a jugarse, pero no con música, sino con una grieta que divide a los fanáticos. A través de sus redes oficiales, la producción lanzó el esperado mapa bajo el lema "más grande y con nuevos rincones por descubrir". Sin embargo, lo que para DF Entertainment es una mejora, para los usuarios de X (ex Twitter) es una verdadera "tomada de pelo" que atenta contra la esencia del festival.

La mayor controversia se centra en la aparición de nuevos sectores exclusivos que le quitan visibilidad y espacio a quienes pagaron la entrada general. La introducción de los sectores "Platino" y los cambios en el "Lolla Lounge" generaron un rechazo unánime, especialmente por su ubicación estratégica pegada a las vallas, un lugar históricamente reservado para los fans más madrugadores.

La furia no tardó en escalar y los comentarios contra la "prioridad para influencers" inundaron las plataformas. "Pésimo eso de darle prioridad a los influencers y famosos, y abarcar la mitad del escenario para los 'privilegiados' que invitan o tienen el capital para pagar 3 millones de pesos", disparó una cuenta fan. Para muchos, este cambio arruinará el clima de los shows.
Además de los sectores VIP, la otra gran queja es la redistribución de los escenarios principales. La mudanza del escenario Flow hacia un extremo del predio y la expansión total del terreno obligarán a los asistentes a caminar distancias récord entre artista y artista. "De paso ¿no me quieren pagar la suscripción del gimnasio así me preparo para caminar 300km de escenario a escenario?", ironizó un usuario indignado.


La estética del show también está en duda debido a estos "corralitos" de lujo. En las redes aseguran que "eso del punto de vista de los artistas se va a ver horrible, cualquier queja hacia DF se queda corta". La preocupación es que los músicos se encuentren con un sector frontal apático, lleno de gente que está ahí por compromiso y no por fanatismo real.

"Medio millón de pesos la entrada para que me achiques el espacio por un par de influencers", sentenció un joven reflejando el malestar general. La expansión del predio, lejos de ser vista como una comodidad, es interpretada como una forma de cansar al público innecesariamente.