“Top Gun: Maverick”, la secuela de la popular película de acción de los 80 en la que Tom Cruise vuelve a ponerse en la piel del personaje que lo catapultó a la fama internacional, continúa siendo furor en las salas de cine de todo el mundo.

La producción, que tuvo su premier mundial en el reciente Festival Internacional de Cine de Cannes, ya se transformó en la más rendidora de la carrera de Tom Cruise, al superar las cifras obtenidas por “La guerra de los mundos” (2005), con algo más de 243 millones, y la última entrega de “Misión: Imposible”, que en 2018 se hizo con 220 millones.

Iceman (Val Kilmer) y Maverick (Tom Cruise) en una de las escenas más recordadas de "Top Gun" (1986)

En Argentina, el filme -que también cuenta con la participación de Val Kilmer y Jennifer Connelly- arrancó junio con un total de 236.911 espectadores reunidos durante los primeros cinco días de exhibición, concentrando el 51% de la venta de entradas en las salas locales.

En esta secuela, que llega 36 años después de la original, el capitán Pete “Maverick” Mitchell (Cruise) presta servicio como piloto de pruebas para la Marina estadounidense, puesto que sostuvo durante décadas para esquivar un ascenso que le cortaría la posibilidad de seguir volando.

Convertido en una leyenda tanto por sus proezas como por su rebeldía, Pete convive con el ascenso de sus compañeros de promoción que ahora ocupan los puestos más altos dentro de la estructura militar, como el recordado Tom “Iceman” Kazansky (Kilmer), ahora con cargo de almirante.

"Top Gun Maverick"

Cinco cosas que no sabías sobre Top Gun: Maverick

  • La producción tuvo que pedir permiso a la Marina de los Estados Unidos porque Tom Cruise quería hacer un truco sobre el cielo que no estaba permitido.
  • El filme tenía programado su estreno para el 2019, pero se retrasó tres años debido a ciertas incidencias, como la pandemia.
  •  A pesar de que gran parte de personajes regresaron para la secuela, el filme cuenta con otro directos, ya que el que dirigió la película original falleció en 2022.
  •  Una de las peticiones de Tom Cruise para volver fue que no quería ningún tipo de pantalla verde o truco de efectos especiales para las tomas de vuelos.
  • Se invirtieron 173 millones de dólares para producir la película y Tom Cruise cobró 13 millones por su papel. Además, la actuación de Val Kilmer era una condición del actor para hacer la secuela.