El miércoles por la noche, al anunciar las nuevas restricciones para el Amba en el marco de la lucha contra la pandemia del coronavirus, el presidente Alberto Fernández dijo por televisión que “el sistema de Salud se ha relajado”, lo que causó un profundo malestar en los profesionales sanitarios de todo el país.

Una de ellas, Natalia Fernández, médica Terapista y coordinadora del Centro de Enfermedades de Asistencia Respiratoria (Cear) de Santa Rosa, quien está en la trinchera de la lucha contra la enfermedad, usó las redes sociales para arremeter en duros términos contra los dichos del presidente.

Alberto Fernández en televisión (Captura de pantalla)

“Leo esto y me indigno”, dice textualmente el posteo de la médica. “Después de todas las canalladas que me banqué este año, que me costaron lágrimas, sueño, amistades, donde multipliqué antipatías, problemas legales y me di cuenta que hay mas hijos de puta de los que esperaba, con el único objetivo de hacer lo mejor posible para que se muera el menor número de personas y tratando a cada uno de ellos como si fueran mis seres queridos... Leer esto del presidente de la nación argentina me enfurece... es vergonzoso”, escribió.

“Gracias por ser lo que sabía que eran... Hace un año y medio no tengo vacaciones y desde el 20 de diciembre solo tuve dos días libres... soretes... Los invito a pasar personas con las que hablaron y generamos un vinculo a cajones para proteger a los compañeros de las funerarias, a decirles a padre, hijos, nietos y esposos que la persona que amaban acaba de morirse... después defiendan a estos hdp”, continúa.

“Hagan el favor, fanáticos, de no defender a este sorete en sus respuestas y entender nuestra furia. Gracias por la falta de respeto, de respaldo y de empatía persistente. Que dios y la patria se lo demanden”, concluye.

El posteo de la furia (Captura de pantalla)

Las expresiones de la médica se viralizaron rápidamente, generaron amplia repercusión en los medios y un marcado malestar en las autoridades de Salud de la provincia que, según una fuente consultada por El Diario, “lo que más molestó fueron lo destemplado de sus palabras, los insultos. Creemos que siempre se puede disentir, se puede criticar, pero los insultos están demás”, juzgó.