Está domiciliada en Santa Rosa, tiene 30 años, mide 1,60 metros, cabello castaño oscuro, ojos marrones, un piercing en el lado izquierdo de la nariz y no tiene tatuajes.


El último contacto que Carola Ayelén Desuque tuvo con su familia fue el 2 de enero pasado, cuando intentó hablar con su madre, Gabriela, encuentro que no se concretó. Al día siguiente, un hermano de Carola fue hasta su casa y no la encontró. Desde ese momento, Gabriela intentó comunicarse sin obtener respuesta.

Según relató la madre, desde hacía tiempo luchaba para sacar a su hija de la adicción a las drogas y por ese motivo estaban distanciadas. Dijo también que Carola es muy reservada y que cuando se enoja se aleja y no quiere que le invadan el espacio. Por ese motivo dejó pasar unas 3 semanas hasta hacer la denuncia en la policía.

El reclamo por datos sobre la mujer ya alcanzó las redes nacionales e internacionales a través del Sistema Federal de Comunicaciones Policiales (Sifcop).

La familia perdió contacto hace un mes (Policía de La Pampa)

Los investigadores recibieron información de un amigo de Carola que la vió haciendo dedo, el 10 de enero, sobre el acceso a Santa Rosa por la Ruta 5, dato que pudo ser confirmado al revisar las cámaras de seguridad de un hotel, en la que se la ve claramente, sola y con una mochila.

Posteriormente, ingresaron a sus correos electrónicos y pudieron verificar, a través de las direcciones de IP, que se había registrado desde Buenos Aires.

A su vez, un agente del Gobierno de la Ciudad se contactó con la madre y le contó que Carola había tramitado un subsidio, pero que al no reunir los requisitos para conseguirlo, le habían ofrecido pasar la noche en un refugio, que ella desestimó. Y que quedaron en volver a reunirse en unos días pero que no volvió a verla.

Por último, la madre expresó que Carola había decidido hace poco dejar la medicación que tomaba por su adicción y que también había terminado una relación sentimental. Ante cualquier dato, se pide contactarse con la policía.






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