Milagros tiene 15 años y sufre una escoliosis idiopática progresiva que solo se soluciona mediante una intervención quirúrgica que es muy costosa.


La joven Milagros Alonso, de 15 años de edad, sufre una patología en la columna vertebral denominada escoliosis idiopática, una deformación que normalmente puede suavizarse con el crecimiento o en la que puede ser necesario el uso de un corset que corrija la curva.

Pero en el caso de Milagros, la última radiografía mostró una curvatura de 47 grados, algo que solo puede ser corregido mediante una intervención quirúrgica que es muy costosa y que su familia no puede afrontar con recursos propios.

En torno al tema, Vía Santa Rosa dialogó con Horacio, el padre, quien recordó la historia del padecimiento de su hija y de cómo pudieron afrontar las consultas y la búsqueda de un diagnóstico en medio de la cuarentena por la pandemia del coronavirus.

Radiografías del antes y después de una intervención quirúrgica similar, a modo de ilustración (Fontecha)

“Todos los traumatólogos que fuimos a ver, que fueron varios, todos coincidían que era una escoliosis”, contó, “uno decía que esto se iba a detener cuando cumpliera 15 años, otros decían que no que iba a necesitar corset, otros, que por medio de tratamientos se iba a detener, la verdad que teníamos un mix de información que no sabíamos para dónde agarrar“, relató Horacio.

Luego de idas y venidas, dijo que consiguieron una derivación con un especialista en Buenos Aires, el doctor Ernesto Bersusky, que había sido el primer neurocirujano que hizo la operación en la Argentina de columna vertebral.

En la primera consulta realizada en enero de este año con ese profesional, en la que le realizaron un espinograma, la joven presentaba una desviación de 40 grados, y debían esperar hasta julio para hacerle un nuevo estudio.

El flyer del pedido de ayuda

Los últimos estudios no le dieron bien, ya tenía 47” (grados de curvatura), explicó el padre de Milagros. “Acá en Diagnosis le mandaron todo vía mail al doctor en Capital, quien corroboró que había tenido un avance importante del grado de curvatura de la columna de mi hija, lamentablemente entró en el 10 por ciento de las escoliosis que no se detienen, no queda otra que hacer la intervención quirúrgica“, se lamentó.

Horacio cuenta con una obra social, Ospida, que no le va a cubrir toda la operación. “Es muy costosa, en enero salía casi un millón de pesos con la prótesis, la internación y con los honorarios del doctor. La prótesis es a valor dólar, porque es importada. En ese momento era un millón de pesos pero con un dólar de 58 pesos”, relató.

Por otro lado, dijo que “en los lugares donde opera el doctor, que son cuatro, están todos avocados a lo es la pandemia, así que estamos rezando para que se abra pronto y que mi nena se pueda operar. Ahora, solamente la prótesis sale un millón de pesos, calculamos que todo debe estar cerca del millón ochocientos mil“, explicó.

Un evento organizado para recaudar fondos

Por último, el padre de Milagros destacó que “la verdad, son cifras exorbitantes, no está al alcance de nadie, todo es un combo que se hace difícil. La única forma de recaudarlo es por medio de la solidaridad de la gente. Gracias a Dios, la gente es muy solidaria, está colaborando“. Pero indicó que “es una mezcla de emociones, estamos preocupados”, concluyó.

Para quienes deseen colaborar con la operación de Milagros, la familia pone a disposición una caja de ahorros en pesos del Banco Nación, N° 33504941199810, CBU 0110494730049411998101 a nombre de Funes, Lorena Daniela, CUIT 23276479814, y un teléfono de contacto: 2954 574018.




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