El anuncio de la compra de las acciones de Vicentin en el frigorífico Friar reflotó las denuncias sobre el vaciamiento en paralelo con el concurso preventivo de acreedores de la agroexportadora. Así este miércoles trascendió la posible venta de otra de las firmas bajo el control del grupo con sede en el norte santafesino.

La empresa apuntada en esta ocasión es Buyanor SA, también con sede en la ciudad de Avellaneda. Su planta fue una de las instalaciones afectadas en los últimos días por la protesta de aceiteros y el conflicto en la algodonera y en mayo se abocó a producir y fraccionar alcohol en gel en uno de los últimos proyectos previos al anuncio de la fallida intervención por parte del Gobierno nacional.

Las acciones de la compañía se reparten en partes iguales con Maxiconsumo, aunque presumen que Vicentin ya decidió desprenderse de las mismas. "Aparece con más claridad la maniobra de dejar lo mínimo posible en el concurso", deslizó el diputado provincial Carlos Del Frade, uno de los legisladores que integra la bicameral para analizar la situación de la cerealera y los negocios alrededor de ella.

El dirigente del Frente Social y Popular (FSP) cuestionó la "actitud timorata" de parte de la Justicia frente a las medidas adoptadas por parte de la compañía. En cuanto al escenario actual, postuló que el objetivo de los titulares de la firma santafesina es dejar "una verdadera cáscara vacía para que nadie o pocos cobren y, por otro lado, seguir haciendo negocios desde Uruguay sin mayores molestias".