Fernando Nahuel Díaz firmó un procedimiento abreviado a dos años de haber sido detenido por la policía.


Un hombre fue condenado a 11 años de prisión a partir de un procedimiento abreviado en el que se declaró culpable de intentar matar a puñaladas a su pareja, su suegra y su cuñado. El episodio ocurrió hace más de dos años, según informaron este sábado fuentes oficiales.

Voceros del Ministerio Público de la Acusación (MPA) detallaron que Fernando Nahuel Díaz había sido detenido poco después del hecho. En esta nueva instancia aceptó la responsabilidad penal ante la jueza Rosana Carrara por el caso.

La Fiscalía definió esta agresión como tentativa de homicidio doblemente calificado por el vínculo y por mediar violencia de género.

En cuanto a las lesiones que sufrieron sus otros dos familiares, los investigadores plantearon formalmente como agravante que el hombre de 31 años actuó con el propósito de causarle sufrimiento a su pareja​. Esta definición se refiere al inciso 12 del artículo 80 del Código Penal que contempla la figura del femicidio vinculado.

Luego del acuerdo con la defensa, el fiscal Andrés Marchi indicó que la denuncia daba cuenta de “una clara situación de subordinación de la mujer”. Dentro de esa “relación desigual de poder caracterizada por el empleo de violencia física y psicológica”, Díaz “amenazaba de muerte a la víctima cuando ella se quería ir de la casa​” que compartían.

El último incidente dentro de esa saga de violencia tuvo lugar cerca de las 14 del miércoles 18 de abril de 2018 en una vivienda sobre Pietranera al 3800, en la zona suroeste de la ciudad. Allí el condenado vivía con su pareja y los dos hijos menores de edad que tienen en común.

A partir de una discusión en ese domicilio, Díaz intentó herir con un cuchillo a a la mujer mientras sostenía a uno de sus niños en brazos, aunque no logró lastimarla. Ella comenzó a gritar pidiendo auxilio y su madre y su hermano menor ingresaron corriendo. Sin mediar palabra, el detenido apuñaló a su suegra en el cuello y luego a su cuñado, un menor de edad que recibió un puntazo en la mejilla derecha y otro en la espalda.

La víctima se defendió utilizando un almohadón cuando el imputado trató de agredirla una vez más. A pesar de que estaba lastimado, el hermano menor de ella salió hacia la vereda para buscar ayuda y fueron asistidos por dos policías que se encontraban en la zona y se acercaron hasta el domicilio.

Los agentes redujeron al hombre y lo pusieron a disposición de la jueza Sandra Valenti​. En la primera etapa de Investigación Penal Preparatoria (IPP) Justicia, la magistrada dispuso cinco días más tarde que permaneciera bajo prisión preventiva.

En la misma diligencia, la Justicia provincial ordenó la custodia de las víctimas a cargo de la Unidad Regional I de la Policía santafesina. También se tramitó el ingreso al programa de protección de testigos de la provincia.




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