En una nueva jornada por el juicio por la muerte de Paula Toledo, los testigos ubicaron a Graín la tarde noche del 30 de octubre de 2003 en el barrio El Sosneado donde se perpetró el brutal crimen. Y también reafirmaron la mala fama y el temor que le tenían el acusado junto al grupo de amigos.

Sin embargo dentro de las declaraciones que escuchó el tribunal, hubo una mujer que se retractó de lo que había declarado hace más de una década atrás. Aseguró que inicialmente mintió por temor a la Policía “que me trató mal”.

El juicio por el abuso y asesinato de la joven de 19 años ocurrido en 2003 tiene a Marcos Graín como único acusado por el delito de abuso sexual agravado con acceso carnal seguido de muerte.

En el tercer día de debate, el tribunal compuesto por Néstor Ariel Murcia, Alejandro Celeste y Esteban Soaje escuchó los testimonios de ocho testigos.

En la nueva ronda de declaraciones un testigo aseguró haber visto a Paula con el acusado en la noche previa a que la hallaran muerta.

“Ese día la vi con una persona. Yo estaba en mi casa, salí afuera y vi a Paula con un hombre en la esquina. Estaban parados, cerca uno del otro. Se dieron un beso. Para mí, por la cara era Grain”, señaló al tiempo que aclaró no recordar la vestimenta, ni pudo indicar si había una bicicleta o una moto cerca del lugar donde los vio y explicó que había poca luz en la calle. Sin embargo, pudo aportar estos detalles “era una persona baja, de tez tirando a blanca y de contextura mediana”.

Una de las testigos que dio la nota fue una vecina que atendía un kiosco en la época en la que ocurrió el crimen y que en una primera instancia había declarado haberles vendido cerveza a Grain y los hermanos Etchegaray, los otros sindicados de cometer el crimen aunque no pueden volver a ser juzgados.

Eso no fue cierto, mentí por miedo y porque la policía me trató mal. Sentía miedo por mi familia cuando declaré y no sabía las reacciones que podía haber”, admitió la testigo.

Finalmente, una mujer dijo haber visto a Paula con su hermana, cerca de la media noche del 30 de octubre de 2003. “Tuve la impresión de que estaba asustada y que se estaba escapando de alguien”, dijo al detallar haberla visto pasar apurada.