El cierre del seminario Santa María Madre de Dios en San Rafael se resolvió en tiempo record. El 13 de junio volvieron las celebraciones litúrgicas con presencia de fieles en Mendoza y, aunque la medida se conoció públicamente el 27 de julio con el decreto del obispo Eduardo María Taussig, en el cual se aclara que se siguen las instrucciones de la Santa Sede, sin embargo el documento de la Sagrada Congregación del Clero, que preside el cardenal Beniamino Stella, está fechado 20 días antes.

Como antecedente, en 2001 hubo una situación similar con un seminario y también en San Rafael, el del Instituto del Verbo Encarnado (IVE). La Santa Sede decretó el cierre de la casa de formación por lo que serían graves irregularidades en la Congregación. No obstante para llegar a esa medida hubo una extensa investigación y se envió un comisario apostólico. Igualmente pasó el tiempo y al final fue revertida.

A diferencia de lo ocurrido con el IVE, en esta oportunidad no hubo nada más que la comunicación que emanó de Roma y la oficialización de la determinación dada por el Obispo.

Quienes están en consonancia con la disposición que adoptó Taussig recordaron que la desobediencia "es tan grave como si un sacerdote rompiera el voto de castidad. Para eso hicieron el voto de obediencia", afirmó un integrante del clero.

Los que se oponen a la medida del prelado, sostienen que "no se está en contra de dar la comunión en la mano a quien lo pida, eso está permitido desde 1996", dijeron y acto seguido agregaron "es un abuso de autoridad y una violación de las conciencia" de parte de Monseñor obligar a comulgar de una sola manera. Además argumentaron que ofrecieron alternativas que incluso cuidaban de la misma forma o más las disposiciones sanitarias.

En este punto, el debate se trasladó al interior del seminario. Los sacerdotes consultados y que pidieron quedar en reserva, cuestionaron airadamente esa situación ya que "para que obligar a los seminaristas, bajo pena de recibir sanciones, a comulgar en la mano si además que no había circulación del virus en la diócesis, llevaban 40 días de cuarentena. Además, pese a algunas reticencias terminaron acataron la medida arbitraria. Así y todo se dispuso el cierre del seminario", se quejaron.

Si bien toda la responsabilidad del cese de actividades del seminario recae en la Santa Sede, pocos conocen que Taussig tiene línea directa con la Congregación del Clero por la íntima amistad que tejió con Stella desde antes que fuera nombrado Cardenal por el Papa Francisco y puesto al frente del organismo rector de los seminarios.

También trascendió una frase que el prelado sanrafelino pronunció el día que anunció a los seminaristas el cierre y para algunos resume todo lo ocurrido.

El Obispo comentó que luego de 15 años al frente de la diócesis no logró cambiar el pensamiento y desde el sacerdote más viejo hasta el último seminarista piensan igual, por lo que no quedó otra opción que "cerrar el seminario".

Fuente: diario Los Andes​