La obra la realizó el Municipio. La entidad trabaja con niños y adolescentes discapacitados


El Instituto para chicos, jóvenes y adultos Fe y Esperanza (Feyes) cumplió 50 años de vida inaugurando un nuevo edificio.

Fe y Esperanza recibe diariamente a unos 45 alumnos con síndrome de down, disminuidos mentales, intelectuales, parálisis cerebral, autismo y TGD.

La obra estuvo a cargo completamente del municipio sanrafaelino y se levantó en un viejo terreno que poseía la institución en avenida Vélez Sarsfield 2037 de San Rafael.

En Feyes los estudiantes participan de lunes a viernes de talleres de conservas, panificados, dulces, repostería, arte, teatro y música. 

“Empezamos a golpear puertas y a visitar oficinas y sólo encontramos eco en la Municipalidad de San Rafael. Emir Félix hizo suyo nuestro problema y con la predisposición que lo caracteriza, nos cedió la ex terminal de ómnibus para que la explotáramos comercialmente como estacionamiento”, relató la la ex directora de la entidad, Inés Gómez.

“Hoy nos encontramos inaugurando esta propiedad que está perfectamente adaptada a las necesidades de los chicos y de los talleres que se dictan”, añadió.

A su turno, el actual director de Feyes, Nelson López sostuvo que “cumplir 50 años en San Rafael no es poco para una entidad que trabaja sin fines de lucro y vuelca todo lo que recauda a los chicos. Es inmenso el agradecimiento para Emir Félix, quien puso a disposición a todo su equipo de trabajo para terminar la obra. Tengo muchos agradecimientos pero todos fueron fundamentales para la concreción de este sueño que, hasta hace pocos años, parecía imposible”.

Finalmente el intendente Emir Félix señaló que “Feyes es una institución con una historia maravillosa de esfuerzo y perseverancia. Les ha costado mucho a los directivos de esta institución y a los papás cumplir con el sueño de esta obra comunitaria”.

El jefe comunal recordó que la comuna “primero les cedió playa de estacionamiento de la vieja terminal y luego asignamos presupuesto para la construcción del edificio definitivo para Fe y Esperanza, para que de una vez por todas dejen de andar de un lado hacia el otro”.

“Ahora nos espera Aprid, cuyos padres y directivos han tenido mucha paciencia. Espero que en alguna oportunidad estas escuelas, estos centros educativos entren en un régimen diferente y dejen de ser tratados como instituciones privadas, porque no lo son, porque cumplen una tarea pública muy importante para todo San Rafael”, concluyó Félix.




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