Tras darse a conocer los nuevos costos que tendrán los operativos policiales para el fútbol argentino, algo no cuajó en la liga local. Son clubes chicos, algunos de pueblo, imposibilitados de reunir semejante cifra cada fin de semana.

Un poco para oxigenar la situación, este martes hubo una reunión clave en la sede de calle Juan B. Justo entre los presidentes de todas las instituciones formativas y la cúpula policial de San Nicolás y Ramallo, pero los dos intendentes pegaron el faltazo. "Así como están las cosas, el fútbol no arranca", fue tajante Gustavo Oaukim, hoy al frente de la Liga Nicoleña.

Desde la policía argumentaron que ellos deben cumplir con el reglamento de 6 agentes como mínimo y las horas no pueden ser reducidas.

"O el sector político nos da una mano o la policía baja los aranceles. Este último aumento fue el acto más grande de insensibilidad de la gobernadora María Eugenia Vidal, que logró lo que nadie hizo en 91 años, que el fútbol del interior sea inviable", se descargó Oaukim, que no dudó en responsabilizar al gobierno provincial. Asimismo, también fue crítico tanto con Manuel Passaglia como con Mauro Poletti, de quienes esperaba algún tipo de salvataje.