El gimnasta nicoleño fue una de las revelaciones de la jornada, clasificó séptimo y este domingo competirá para llevarse el oro. 


Marín Espíndola es, sin dudas, una de las revelaciones de los Juegos Olímpicos de Buenos Aires y ayer logró meterse en la final de salto de potro. El gimnasta, oriundo de San Nicolás, clasificó séptimo y este domingo peleará por una medalla. 

En su primer intento registró 13.800 puntos, en el segundo 13.333 y entre los dos promedió los 13.566.

El mejor en la clasificación fue el estadounidense Brandon Briones (14.033), y detrás quedaron el canadiense Félix Dolci (13.950) y el rumano Gabriel Burtanete (13.733). En la continuidad de su participación, competirá esta tarde en paralelas y el miércoles lo hará en barra, cerrando el All-Around.






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