El fin de semana pasado la mamá de Sasha Ludmila Benitez Alanis, la nena de 8 años que necesita una silla postural, un bipedestador, unas félulas y una cama ortopédica, organizó una rifa en la localidad de Nogolí en San Luis. El caso de la niña se hizo conocido gracias a Sirur Maluf, un joven que quedó parapléjico tras sufrir un accidente, sin embargo el domingo 24 de marzo cruzó a nado el dique Parque de Agua V Costanera, en Villa Mercedes, para ayudar a la pequeña.

Soledad Alanis le contó a El Diario de la República: "Me crié en Nogolí, conozco a los vecinos, entonces se me ocurrió pedirle permiso a la Intendenta y no dudó en ayudarme. Armé cinco canastas familiares, con ayuda de la gente. Recibí la colaboración de la radio 'Será por tí, será por mí'. Estoy muy agradecida con todos", expresó agradecida.

Sirur Maluf

La mujer aseguró que hasta el momento logró juntar 24.300 pesos y la mutual pondrá el 90% del costo de la silla - que tiene un precio alrededor de los 150 mil - "yo tengo que hacerme cargo del resto. Por eso necesitamos seguir organizando las rifas, me van a donar un huevo de Pascuas, y vamos a rifarlo. El 16 voy a tener concretamente la cantidad que necesito porque estoy esperando el presupuesto de todo", explicó y detalló que el dinero que logra juntar es para el resto de los elementos que necesita su hija: el bipedestador, unas félulas y la cama ortopédica.

"Gracias a la gente voy juntando de a poquito. Sirur me dio fuerza para comenzar este camino, tengo una amiga, Lorena, que está colaborando. Estamos pensando en armar una especie de agrupación para ayudarles a los niños que tienen lo mismo que la mía, a buscar y gestionar este tipo de elementos ortopédicos que no se consiguen", expresó.

Sirur Maluf

La mujer, que además tiene otro hijo de 3 años, trabaja en la Escuela Normal Mixta y fue abandonada por sus padres cuando era pequeña. Actualmente los tres viven con su abuela de 73 años. Alquilan en la zona de la tercera rotonda de la capital puntana. "Está todo muy difícil, mi sueldo de 14 mil pesos apenas me alcanza para vivir, no podría jamás comprar una silla de 150 mil pesos", confesó con tristeza.

Ludmila concurre asiduamente al Centro de Día "Ailén", en la ciudad de La Punta. "Aprende a independizarse, dentro de lo posible, y tiene muchos médicos: kinesiólogos, fonoaudiólogos, especialistas en psicomotricidad y hace natación. Ella se siente feliz, la pasan a buscar a las 7:40 y, no es porque soy su mamá, pero tiene una luz inmensa. Le pone ganas y alegría a todo. Aunque esté enferma yo noto que le gusta", contó orgullosa de su hija.

Sirur Maluf: el joven que volvió a vivir para ayudar a otros

Sirur tiene 24 años, a los 19 sufrió un accidente mientras veraneaba en Villa Gessel; se lesionó la sexta vértebra cervical y una astilla del hueso le cortó la médula y le causó un estado de cuadriplejía.

La palabra resilencia le queda chica a Maluf, porque él ha atravesando y superando las distintas adversidades que le tocaron vivir y cada día se levanta agradecido con una sonrisa.

Sirur Maluf, un puntano ejemplo.

A pesar de que no puede caminar, él ama el deporte y quiere ayudar a los que más necesitan. Es por eso que hace un tiempo lleva a cabo un proyecto llamado "Uniendo con esperanzas mi pueblo".

Via San Luis logró comunicarse con Sirur, un joven con una voz dulce que transmite paz y tiene el deseo de ayudar a quienes más necesitan, sin pedir nada a cambio. 

"El proyecto consiste en atravesar los 21 espejos de agua que tiene San Luis con el objetivo de llevar un mensaje de autosuperación" explicó Sirur que hasta el momento ya atravesó ocho diques: Potrero de los Funes, La Florida, Cruz de Piedra, Paso de las Carretas, Piscu Yaco, Las Palmera y el Parque de Agua V Costanera.

Este último, ubicado en la ciudad de Villa Mercedes fue con el objetivo de dar a conocer el caso de Ludmila, la nena de 8 años, que además de tener parálisis cerebral "vive muy humildemente y su familia no puede costear una silla postural más grande, tampoco una cama ortopédica", expresó sentido Maluf.

Sirur contó que la chiquita vive junto a su mamá, su abuela y su hermanito menor en un departamento de una habitación, y cada uno duerme en una cama de una plaza".

Sirur Maluf

El objetivo era difundir su historia y que la gente conozca lo que le está pasando, porque necesita la ayuda de la sociedad, de todos nosotros, para poder recaudar fondos, conseguirle las cosas que necesita y que mejore su calidad de vida" concluyó esperanzado.