Seis familias de Huaco, ubicado en el departamento Jáchal, se unieron y crearon el “Grupo El Cardón” para incentivar el turismo en esta pintoresca y atractiva zona de la provincia de San Juan. Con la idea de poder brindar distintos servicios a los visitantes, le dieron una vuelta de tuerca a este rinconcito sanjuanino.

Justo Guevara, uno de los coordinadores del grupo, contó a Diario La Provincia SJ cómo fue que empezó la idea: “Formamos el grupo buscando una nueva alternativa. Todos éramos agricultores, y por ahí lo que sembrábamos no servía para generar ingresos. Así se nos ocurrió el incentivar al turismo. Siempre aprecian nuestro paisaje y nos visitan mucho para conocer la historia de don Buena, visitar el cementerio. Vimos que la gente visitaba el Molino, la tumba y se iba porque no tenía a dónde dormir ni pasar una linda tarde”.

Por otro lado, buscaron la manera de poder ofrecer sus producciones artesanales sin intermediarios: “Nos agrupamos y ofrecemos servicios, pero también vendemos lo que producimos como dulce de membrillo, quesillo de cabra, semitas, pan casero, artesanías en cuero, etc. Pero cuando arrancamos no sabíamos nada de turismo pero le empezamos a poner ganas. Algunos prepararon una casa para hospedar, otros pusieron un comedor, una chica alquila caballos y hace de guía, otro tiene bicicletas y ofrece el circuito de mountain bike”, agregó Guevara.

Otra de las propuestas del grupo para fomentar el turismo fue volver a poner de pie Agua Hedionda, un lugar que tiene una vertiente de agua con azufre y otros minerales: “Hablamos con la Directora de Turismo del Municipio y le pedimos hacernos cargo del predio de Agua Hedionda, de limpiarlo. En el año 1967 construyeron una hostería a la orilla de un río de agua termal, que nunca se habilitó. Está en una quebrada, tiene cerros de los dos costados, está en la vertiente de donde nace el agua cristalina. Se llama agua hedionda porque se siente el olor a azufre. No encaja el nombre con el lugar hermoso que es”, admitió el coordinador.

El Río Huaco, un lugar ideal para refrescarse de las altas temperaturas entre medio de las montañas.Diario La Provincia SJ

Uno de los detalles que remarcó Guevara tiene que ver con las malas condiciones en las que se encontraba este bello lugar: “Estaba lleno de vidrios, de botellas, de pañales, de yuyos, de todo un poco. Por eso hablamos para ofrecernos para hacernos cargo de la limpieza a cambio de que el fin de semana nos dejara ir a vender semitas y algunos de nuestros productos. Estamos limpiando y hemos formado una playa hermosa. Incluso hemos puesto unos banquitos, pero todo es a pulmón, con hacha y machete. Estamos podando los algarrobos que dan sombra para que todo quede más bonito”.

Sin embargo, la pandemia de coronavirus les ocasionó un contratiempo poco feliz que supieron sortear no sin dificultades: “Con la pandemia no pudimos hacer nada, empezamos con mala suerte, pero no bajamos los brazos. Hoy estamos trabajando y estamos bien. El fin de semana largo de Carnaval fue impresionante la cantidad de gente que llegó. Incluso hubo gente que se tuvo que devolver. Eso nos entusiasma y nos pone contentos”, reconoció Guevara.

Para llegar hasta este lugar, Guevara explicó que hay varias maneras: “Hay tres rutas para llegar hasta Huaco. La 491 que viene por el dique Los Cauquenes, y que te lleva hasta el mirador y Aguas Hediondas. La otra es la Ruta 40, que está espectacular toda pavimentada y por último la Ruta Internacional N 150 que lleva hasta Valle Fértil y La Rioja”.

Por último, el emprendedor sentenció: “Desde Huaco hasta el Valle de la Luna tenés 85 kilómetros y hasta Talampaya unos 100 kilómetros. Por eso creemos que tenemos una gran oportunidad para crecer porque ambos lugares reciben entre 70 y 80 mil visitas por año. Nuestro objetivo es que ellos pasen por Huaco y puedan visitar nuestros lugares hermosos y ofrecerles un espacio lindo para dormir y comer”.