El último domingo, un profesor de educación física de Jáchal falleció en circunstancias poco claras y que aún se investigan. Según publicó Tiempo de San Juan, Jorge Sebastián Zeballos habría fallecido por sobredosis de cocaína luego de haber participado de una juntada con amigos y haber consumido estupefacientes y alcohol.

Uno de los testimonios reveló en detalle lo sucedido en la noche del sábado y madrugada del domingo. Zeballos fue encontrado semi desnudo, con el slip a la altura de la rodilla y con una marca similar a un mordisco en el pecho. Según la información de la Policía, el profesor de educación física comenzó a consumir alcohol desde el sábado al mediodía, continuando hasta el domingo en la madrugada. Fue así que terminaron en la casa de los hermanos Carrizo en el barrio Jardín Policial. Allí, las juntadas con abundante alcohol, estupefacientes y música a altos volúmenes eran habituales.

La principal hipótesis que maneja la Justicia es que la muerte fue producida por una sobredosis. En el momento de su fallecimiento, 8 personas estaban en ese domicilio, entre ellas dos mujeres. Los vecinos aseguran haber escuchado gritos y música a volúmenes altos durante toda la noche. Si bien no se sabe con precisión lo que sucedió en las horas de la madrugada, uno de los amigos de Zeballos declaró que habían consumido cocaína juntos. Otro relato indicó que en un momento, el docente se fue con una chica a una habitación. También se dijo que esa misma noche el profesor tuvo un ataque de nervios y que incluso tuvo forcejeos con los presentes y que después empezó a convulsionar. Posteriormente, lo llevaron a la cama, según relataron. Esto último habría ocurrido alrededor de las 6 de la mañana del domingo. Un rato más tarde pidieron una ambulancia y llamaron a la Policía, pero el equipo médico nada pudo hacer para salvarle la vida, ya que ya se encontraba fallecido.

Zeballos había sido preparador físico de los equipos de primera del Jáchal Basquetbol Club durante varios años. Además, se conoció que era soltero y tenía un buen pasar económico, aunque varios testimonios confirmaron que consumía drogas y que había tenido antecedentes por violencia de género.

En los primeros informes de la autopsia se confirmó que el docente murió por un paro cardiorrespiratorio y no se encontraron golpes ni agresiones. Por estos motivos, el juez Eduardo Vega, ordenó hacer el análisis toxicológico y dispuso que todos los asistentes de la fiesta fueran demorados, entre los que se encuentran un comerciante, un médico, dos obreros mineros, el dueño de casa y las chicas, quienes declararon y quedaron en libertad antes del lunes al mediodía.